TIEMPO AL TIEMPO

Por Mariela Sagel, El Siglo de Panamá, 15 de julio de 2019

     La frase “dar tiempo al tiempo” ha sido repetida y cantada a diestra y siniestra sin que comprendamos muy bien a qué se refiere.  En el diccionario de español avanzado significa “indicar que hay que ser paciente y esperar el momento y/o la coyuntura oportunos; dale tiempo, todo a su debido tiempo”.  Para los religiosos, “los tiempos de Dios son perfectos”.  Pero en estos momentos, con una década perdida en sectores sociales como educación, salud y también en el campo agropecuario, hay poco tiempo para emprender las reformas prometidas.

     El gobierno del presidente Cortizo puso en la educación como la estrella que lo guiará, y en 12 días (11 si se resta el día de la juramentación) ya se anunció una huelga del sector educativo.  Comprendo la desesperación de los docentes porque son muchos los anhelos pospuestos.  Pero las autoridades recién estrenadas han dado la cara desde el principio en los medios y asumo que también ante los gremios, por lo que darles tiempo debería ser lo correcto.

     Hay muchas cosas que resolver, demasiadas.  Si empezamos por las calles, debe repararse la red vial a lo largo y ancho del país.  El turismo debe abordarse de forma integral y mirar todas las variables que éste puede tener.  Ya se anunció la creación del Ministerio de Cultura, por lo que el Instituto Nacional de Cultura (INAC) se elevará de categoría, lo que es urgente y si se hace bien, puede coadyuvar a que se eleve el tema educativo, turístico y que trabajen de la mano.  En salud hay innumerables asuntos que enderezar, quizás demasiados y en el agro ni se diga.  Para colmo, aún no sabemos en qué condiciones nos dejaron las finanzas del estado, por lo que el gobierno tiene las manos atadas mientras no disponga de los fondos para empezar a remediar un país que está en los huesos.

     Sabia virtud de conocer el tiempo.  Cinco años no son muchos, pero con visión (que está plasmada en los planes de gobierno) debería ser suficiente para sentar las bases de un mejor país.

HISTORIA DE UNA TRAGEDIA

Por Mariela Sagel, La Estrella de Panamá, 14 de julio de 2019

     Bajo este título se realizó en días pasados un interesante panel en la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP), que fue transmitido en vivo por la plataforma MedcomGo.  Se refería a la relación que tuvieron Vasco Núñez de Balboa y Pedro Arias de Ávila (Pedrarias). El primero avistó el océano Pacífico en 1513 desde las costas de Darién y el segundo fundó la ciudad de Panamá en 1519, el primer asentamiento que establecieron los conquistadores españoles en ese océano.

     Todas estas iniciativas tienen como propósito resaltar la importante fecha que se conmemora en un mes, los 500 años de la fundación de Panamá la Vieja, donde hoy quedan de testigos orgullosos sus ruinas.  Balboa era gobernador de Darién, con sede en Santa María la Antigua, una población ubicada en las costas del Mar Caribe a donde habían llegado los españoles, pero escuchó hablar de un gran mar más allá de las montañas, y emprendió una travesía de 90 kilómetros que le tomó 27 días, atravesando el istmo de Panamá.  Como esto se culminó el 29 de septiembre de 1513 llamó al golfo desde donde avistó el Mar del Sur San Miguel, pues ese día, en el santoral católico, se celebra al Arcángel que lleva ese nombre.

     Entre los destacados panelistas que debatieron a favor y en contra de Pedrarias y de Balboa, estaba el historiador, diplomático y geógrafo Dr. Omán Jaén.  Con su elocuencia y conocimientos destacó la partida de Fernando de Magallanes desde Sanlúcar de Barrameda, Cádiz, en septiembre de 1519 y los viajes de Marco Polo del siglo 13 y los del marroquí Ibn Batuta en el siglo 14.  Todos estos hechos le fueron dando al país del istmo su carácter de punto de encuentro.

     Otro de los panelistas, el Dr. Gustavo García de Paredes, destacó que Pedrarias fue el escogido por los reyes de España para ser el gobernador de las colonias.  Lo que pasó es que no le llegó la noticia del avistamiento de Balboa a tiempo (las comunicaciones tomaban meses en llegar a su destino) y cuando arribó, con 1,500 personas, Vasco Núñez resintió que le impusieran una autoridad por encima de él, pues se sintió ignorado.  Pensaba que, siendo Pedrarias un hombre mayor, no duraría mucho. A pesar de que una hija de éste se casó por poderes con Balboa, lo mandó a decapitar, (en enero de 1519, antes de la fundación de la ciudad de Panamá) acusado de rebelión, –aunque su muerte no tuvo gran relevancia–, y hoy día la moneda nacional, la cerveza más antigua, la avenida costanera y otro montón de íconos panameños llevan el nombre de Balboa.  Pedrarias aprovechó los barcos con que contaba su virtual yerno para fundar la ciudad de Panamá.

     Parte de la leyenda negra que involucra la relación de estos conquistadores españoles tiene su base en que algunos se identifican con Balboa, y otros con Pedrarias.  El fundador de la ciudad de Panamá, cuyo quinto centenario celebraremos el 15 de agosto solo tiene un pequeño busto a la entrada de la explanada que da acceso a las oficinas del Patronato de Panamá Viejo y la Librería, y una pequeña calle en el corregimiento aledaño.  Nada comparado a la trascendencia del nombre de su yerno (que al final nunca consumó su matrimonio), cuya estatua se erige pisando un globo terráqueo en lo que hoy se conoce como Cinta Costera, frente al conjunto hospitalario del Hospital Santo Tomás.

     La profesora Enilsa Espinosa de Cedeño destacó que estamos frente a dos figuras trascendentales en la historia de la conquista de América y la realidad de que España estaba bastante atrasada en relación con el resto de Europa.  El Dr. Arístides Royo, que es hincha de Pedrarias, hizo énfasis de que éste era virrey y soldado al momento de arribar al istmo y de que la historia debería darle su lugar y reconocer los hechos políticos que revistieron esta trágica relación.  Fueron invaluables los comentarios del Dr. Jaén sobre la importancia de conocer la historia no para juzgarla sino para entenderla.  Sobre Pedrarias ha escrito la Dra. Carmen Mena, experta en la historia colonial del istmo de la Universidad de Sevilla y sobre Balboa publicó un libro el Dr. Octavio Méndez Pereira, precursor de la creación de la Universidad de Panamá.  Eso ha producido un conflicto, parecido al que se da con la figura del francés Philippe Buneau Varilla, quien firmó el tratado del Canal con los gringos, en representación de nuestro país.

     Danilo Toro fue el compilador de este debate histórico y nos quedó la interrogante de por qué Balboa no aprovechó el hecho de desposarse con la hija de Pedrarias para ganar más reconocimiento y por qué se ha invisibilizado la figura de Pedrarias, siendo receptor hasta de desprecio.

     No faltó el llamado de atención del Dr. Omar Jaén de que este quinto centenario debió haber sido una celebración internacional y no verlo como un tema parroquial.  Todos estos encuentros, que dan la oportunidad a jóvenes estudiantes y personas alejadas a la historia de conocerla, son invaluables.