EN BUSCA DE LA INTEGRACIÓN

Por Mariela Sagel, La Estrella de Panamá, 16 de junio de 2019

     En mi artículo de la semana pasada me quedó pendiente mencionar un reconocimiento que le hizo la Sociedad de Estudios Internacionales (SEI) a la embajadora del Reino de Marruecos en Panamá, Oumama Aouad Lahrech.  Es relevante este hecho por varias razones: la SEI fue fundada en 1934 y desde el año 1985 la preside el Rey Emérito Juan Carlos I de España.  La embajadora Aouad es la primera diplomática de su país en Panamá, a quien le tocó abrir la sede, y en menos de tres años ha logrado permear a importantes centros, instituciones y miembros de la sociedad a fin de dar a conocer su país, que es uno de los territorios más antiguos que hay en el mundo, ubicado en la punta de África, frente a las costas de la península ibérica, entrada desde el Atlántico al Mar Mediterráneo.  Y la SEI la distinguió nombrándola Miembro del Consejo Rector de Honor, en una ceremonia que incluyó la imposición de una banda, una medalla y un pin distintivo.

     La SEI es una fuente de conocimientos y experiencias y en 85 años ha logrado dictar un gran número de cursos, conferencias, jornadas, seminarios, mesas redondas, debates, y otros, en los que han participado políticos, diplomáticos, miembros de las fuerzas armadas y de la academia, científicos, periodistas y personalidades diversas, de muchos países, que le confieren a esa sociedad la categoría de ser un espacio de referencia para el análisis, estudio, debate, divulgación y enseñanza en su ámbito de actuación.

     Regocija que haya ingresado una mujer a la SEI porque el capítulo de Panamá está dominado por la presencia masculina y, siendo invitada a la ceremonia, reclamé al rector local si eran un círculo machista, al estilo de los Mondongueros del Club Unión.  No hay que extrañarse que sea precisamente la embajadora marroquí a la que le hayan conferido ese honor, ya que ella es un vivo reflejo que desmitifica aquello de que las mujeres musulmanas no surgen en sus países.  Ha sido embajadora en Perú, académica, docente y su trayectoria profesional habla con hechos de a lo que puede aspirar una mujer si se lo propone.  Hay que destacar que la primera universidad que se fundó en el mundo no es Bolonia, como todo el mundo cree, sino la universidad de Qarawiyyin en Fez, Marruecos, y la estableció una mujer, Fatima al-Fihri, el año 859, y se convirtió no solo en un símbolo, sino también en una referencia de la enseñanza superior, de donde egresó Maimónides, el eminente médico, rabino y teólogo judío, además de filósofo de la época medieval, en los tiempos del Al Andaluz, imperio almorávide, en los siglos XI y XII.  

     Coincidentemente, el viernes y el sábado se celebró en Panamá la XXXV Asamblea General del Parlamento Latinoamericano y Caribeño (Parlatino), a la que han asistido 200 parlamentarios de la región y delegaciones de Marruecos, China, Qatar, África y el Parlamento Europeo.  Entre las actividades desarrolladas estuvo la conferencia del ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia Diego Pary Rodríguez, sobre la educación y las comunidades ancestrales, su papel en el desarrollo y la integración de América Latina y el Caribe.  También se eligieron las autoridades del organismo para el período 2019-2021, como son el consejo consultivo y la mesa directiva, a lo que se sumó la discusión de los proyectos de ley modelo en torno a diversos temas sociales que aquejan a la región.

     Esto se liga con el reconocimiento a la embajadora de Marruecos porque el presidente del Parlatino, diputado Elías Castillo, firmó el año pasado en Rabat, capital del Reino marroquí, un memorándum de entendimiento con los presidentes de las cámaras de consejeros y de representantes del Parlamento de ese país.  Es así como el país africano se convierte en observador ante el organismo latinoamericano y una delegación del Parlamento marroquí, junto con el presidente del Parlamento Panafricano, han estado participando.

     El número de asistentes y el alto nivel de éstos son de destacar:  vino el Presidente de la Cámara de Consejeros de Marruecos (el tercer cargo en importancia dentro del gobierno), junto con otros tres diputados de la misma Cámara, así como dos más de la Cámara de Representantes.

     Más importante aún es que gracias a los esfuerzos de Marruecos, durante la Asamblea del Parlatino se ha materializado el proyecto AFROLAT, que permitirá reforzar los lazos entre la región africana y la región latinoamericana.  El país magrebí se ha convertido en el impulsor de estas relaciones, dada su privilegiada posición de puerta de entrada al continente africano y puente entre África y América Latina y el Caribe.  El trabajo ha sido arduo, silencioso y muy árido, pero se empiezan a ver los frutos.  Temas tan importantes como la seguridad ciudadana, los servicios públicos y la equidad de género se han estado debatiendo y esperamos ver pronto los resultados de todo lo acontecido en estos dos días.

     Y todo esto ha sido posible gracias al trabajo tesonero y sin tregua que Oumama Aouad ha desplegado en un corto tiempo. Solo falta la integración total del territorio marroquí.

UNA HISTORIA DE ESPAÑA

Por Mariela Sagel, Vida y cultura, 16 de junio de 2019

     El último libro del escritor español Arturo Pérez Reverte es poco menos que un prodigio.  “Una historia de España” es un relato ameno, irónico, único en su clase, que nos lleva a caballo entre los entresijos de la accidentada historia de su país, “este lugar impreciso, mezcla formidable de pueblos, lenguas, historias y sueños traicionados. Ese escenario portentoso y trágico al que llamamos España” según el mismo autor.  En apenas 264 páginas Pérez Reverte logra contarnos la intensa historia del país que llegó a ser uno de los imperios más importantes de Europa y que conquistó América, con el lenguaje mordaz y la irreverencia que lo caracterizan en sus artículos de prensa.

El escritor Arturo Pérez Reverte en la presentación de su libro

     Son 91 capítulos más el epílogo que narran los orígenes de la historia española hasta el final de la transición (que se da a partir de la muerte del dictador Francisco Franco y la instauración de la monarquía parlamentaria) de una manera poco ortodoxa, que te mata de la risa al tiempo que te aclara muchas de las sombras que tiene la historia de esa patria grande que algunos reclaman, pues la mayoría de nuestros ancestros proviene de ella o, como dijera el poeta Federico García Lorca, “el español que no ha estado en América no sabe qué es España”.

     Arturo Pérez Reverte es un fenómeno editorial poco comparable con otros de su generación.  Sus novelas, sean trilogías, series o novelas individuales, no están exentas del gran valor que le dan sus más de 20 años como reportero de guerra.  “Una historia de España” es una recopilación de sus textos semanales, publicados a lo largo de los últimos 4 años en la sección de XLSemanal.  Le ha llamado a este ensayo valiosísimo un intento de recuperación de la memoria histórica como conformadora de la tesitura político social de la actualidad.  Dijo en una de las presentaciones del libro que España es un país en demolición, o que quizás merece ser demolido.

LA HISTORIA DE ESPAÑA

     Los que nos consideramos “revertianos” hemos coleccionado durante años los artículos de don Arturo, el académico elegante, mordaz y sincero, que revienta las redes sociales casi semanalmente con algún intercambio en el que no se ahorra adjetivos para demoler a su interlocutor, si lo merece.  La editorial Alfaguara ha hecho esta compilación, según la editora del autor, Pilar Reyes, “a petición de los lectores” y el resultado, el contenido del libro, arroja luces en cómo Pérez Reverte ha acabado convirtiendo esos artículos semanales en “una personalísima mirada alrededor de la historia de España” y de ser unos “flashes” solitarios los ha presentado en un conjunto sólido.

     El autor se cura en salud:  advierte de antemano que no es historiador (eso se lo deja a su compadre Juan Eslava Galán) y que tampoco pretende serlo.  Solo es un tipo que ha leído sobre historia y escribe libros.  ¡Y vaya si escribe!  Y con este volumen imprescindible se propone capitular las distintas miradas –según corte ideológico o territorial – que hoy día rigen el panorama político-social: 

La mirada de la derecha: Pérez-Reverte apunta que a la derecha española le falta, en su aproximación historicista al pasado de España, una «lucidez crítica» necesaria. Cree que su voluntad de blanquear los acontecimientos del pasado de su país no es una estrategia correcta para afrontarlo.

La mirada de la izquierda: Argumenta que la izquierda gestiona ese acercamiento desde un punto de vista opuesto, es decir, «siempre desde un lugar oscuro». Señala Arturo Pérez-Reverte que negar las luces históricas de España y buscar un oscurecimiento permanente resulta tan perjudicial como hacerlo con sus sombras.

La mirada de los nacionalismos periféricos: Desplazando la cuestión ideológica y aproximándose a una concepción geopolítica del territorio, Pérez-Reverte sostiene que la mirada de los nacionalismos hacia la historia de España está dominada por la negación. «Este punto de vista se construye en torno a la idea de que la historia de España, como tal, no existe, sino que se conforma a través de una serie de historias paralelas».

Una mirada que tome distancia: El autor de “Una historia de España” ha terminado apuntando –en la presentación del libro en Madrid– la que, según su punto de vista, es la manera más ecuánime de aproximarse al pasado: «Esto no es cuestión de glorificar o de oscurecer, sino de acerarse a la historia de España como a un espacio temporal en el que han pasado cosas buenas y cosas malas. Se trata de, simplemente, conocerlas».

Una historia de España no puede estar exenta de su vínculo con América o los otros lugares donde este reino tuvo colonias, como Filipinas.  “España es luz y sombra en América. Se construyeron catedrales, se fomentó la aparición de universidades; también se cometieron asesinatos, violaciones y vejaciones.  En definitiva, trasladamos a América nuestras mayores virtudes y nuestros peores vicios, que todavía hoy lastran la composición de sus sociedades”.

Para poder construir un futuro responsable sin conocer el pasado y haciendo énfasis en la enseñanza, algo del que él es un ferviente “hacedor” (aunque sea irreverente), pretende cimentar un pilar fundamental en la construcción de una mirada crítica que comprenda el devenir histórico de la identidad española.

Por la misma vertiente de la idea de hacer esta compilación, el autor aclaró que a pesar de que el texto parece una curiosa mezcla entre amargura y esperanza, él no puede evitar ser optimista. «La historia, por sí misma, no es buena o mala. Es objetiva».  Y eso es lo que pretende este libro, especialmente en estos momentos en que una sociedad crítica se enfrente a su pasado con el propósito de construir una identidad sólida, basados en dos elementos fundamentales, “cultura y generosidad”.  Y que se siga dialogando sobre la historia.

ARTURO PÉREZ REVERTE

     Formado en el periodismo de guerra, le tocó andar por el mundo en medio de los conflictos bélicos que se dieron entre 1973 y 1994.  Es miembro de la Real Academia de la Lengua desde 2003, un super ventas donde quiera que vaya y autor de 20 novelas, una serie de 7 historias en torno al Capitán Diego Alatriste y una trilogía (Falcó), además de ensayos, adaptaciones de libros clásicos (El Quijote para jóvenes) y miles de artículos periodísticos.

     Sus historias han sido llevadas al cine en once ocasiones, la más memorable “La reina del sur”, que primero fue producida por Antena 3 y ahora puede verse en Netflix.  Su más reciente incursión en la tecnología digital ha sido el podcast “Bienvenido a la vida peligrosa” que produjo para Prisa Radio en 2017.

     Cautivador, capaz de mover multitudes, carismático y un interlocutor como pocos, además de amigo incondicional de los suyos, adora el mar y pasa mucho tiempo en su barco de vela, así como el cine.  Dotado de una pluma prodigiosa, que se fija en los detalles hasta el cansancio, sus libros son esperados todos los años (a veces saca dos en un año, como lo hizo el pasado 2018 y este año también).

     “Una historia de España”, que pareciera ser un libro académico de historia, es un deleite de lectura y mucho más es comentarla, apuntarla, resaltarla y citarla, sin ahorrar en las palabrotas y los dichos bien españoles que mandan a tomar por el trasero a cada rato a los hijos de la madre que los parió.