UN ESCÁNDALO INNECESARIO

Por Mariela Sagel, 26 de agosto de 2019, El Siglo de Panamá

     La conmemoración tan esperada por la población panameña, que debió constituirse en una celebración a nivel internacional, los 500 años de la fundación de Panamá Viejo, como lo está haciendo la primera vuelta al mundo por el portugués Fernando de Magallanes desde Sanlúcar de Barrameda, en la provincia de Cádiz, se vio empañada por un fabricado escándalo en torno a las monedas conmemorativas de ese acontecimiento.

     Si bien la ley que estipulaba la acuñación de varias monedas con la imagen de los protagonistas de esta efeméride fue sancionada en el año 2009, y sus imágenes aprobadas, alguien, que seguramente sabe mucho de las caras de los conquistadores españoles de hace 500 años, señaló que la acuñada en la moneda de 2019 no era la de Pedrarias.  Y se formó el pandemonio.  Casi todos, sin distinción, señalaron al gobierno que acaba de terminar como responsable de este desatino histórico, y otros se subieron a la innecesaria práctica de “opinadores” que les permiten las redes sociales para esparcir toda clase de desatinos: que si Pedrarias era un decapitador, que si debieron haber puesto la imagen de Urracá (que ya está en las monedas de 1 centavo) y otro montón de sandeces.  La voz autorizada del Dr. Omar Jaén Suárez, en entrevista concedida a La Estrella, señaló lo banal que era el tema versus la relevancia de la fecha, y que hace 500 años los conquistadores y hasta los reyes no se hacían precisamente retratos, sino que a través de dibujos y pinturas era que sabíamos cómo eran sus rostros.  Y que casi todos se parecían, algunos con los bigotes para arriba, otros para abajo, pero todos barbudos.

     Lo estéril de la discusión quitó protagonismo al hecho de que el conjunto monumental de Panamá Viejo tuvo una celebración de gran trascendencia, a la que asistieron el presidente y vicepresidente, y que se encendió la iluminación del sitio, que desde ese 15 de agosto brillará día y noche en la ciudad de Panamá.