DOS PREMIOS NOBEL DE LITERATURA EN UN AÑO

Por Mariela Sagel, Vida y cultura, 17 de noviembre de 2019, La Estrella de Panamá

     Para los que no le dan seguimiento a los premios que otorga la Academia Sueca no habrán notado que el año pasado, 2018, no se entregó el Premio Nóbel de Literatura, y en cambio este año se entregaron dos, uno correspondiente al del año pasado y otro al de este año.  La Academia Sueca fue fundada en 1786 por el rey Gustavo III de Suecia a fin de fomentar el uso del idioma sueco, siguiendo el modelo de la Academia Francesa, sobre la cual se basa la Real Academia Española (RAE).

     Recayó en la Academia Sueca, a partir de la creación de los Premios Nóbel de Literatura, Fisiología o Medicina, Física, Química y de Paz, el decidir sobre a quién se le otorgaría a literatura.  Los mismos fueron establecidos por el ingeniero, químico, escritor, inventor y fabricante de armas suecas Alfred Nobel, que fue el que inventó la dinamita, y que en 1895 destinó en su testamento un fondo para que anualmente se entregaran estos premios.

     El premio Nóbel de literatura se otorgó por primera vez, luego de la muerte del filántropo sueco (ocurrida un año después de haber establecido los premios en su testamento) en 1901 y desde entonces se entregaron con algunas interrupciones por escenarios bélicos hasta el año 2017, cuando se destapó un escándalo que obligó a la Academia, que fue designada por la Fundación Nóbel para destacar la labor de “escritores que sobresalen por sus contribuciones en el campo de la literatura” a realizar las investigaciones y ajustes que la crisis demandaba.  La selección es en base a candidaturas que se reciben de diferentes academias y sociedades literarias, así como la opinión de profesores de literatura e idiomas, los que han sido laureados con el premio en fechas anteriores y los presidentes de organizaciones de escritores que quieran proponer un candidato.  No se permite la autodenominación. Lo obtiene el candidato que recibe más de la mitad de los votos totales y se da a conocer el ganador el 10 de octubre, fecha del fallecimiento de Alfred Nobel.  Se consideran los candidatos por la totalidad de su obra escrita.

     El primer escritor que recibió el galardón fue el francés Sully Prudhomme.  El premio consiste en una medalla, un diploma y una dotación económica que ha ido variando desde que se estableció y, a la fecha, se estima en 1.1 millón de dólares.

     En total, se han entregado 116 premios, contando los que este año se entregaron (el del 2018 y el 2019).

UN PREMIO NO EXENTO DE CONTROVERSIAS

     El premio no ha estado exento de controversias, tanto políticas como de otra índole.  En 1958 el escritor ruso Boris Pasternak, autor de Dr. Zhivago entre otras obras, fue obligado a rechazar el premio por parte del gobierno de la Unión Soviética.  El francés Jean-Paul Sartre, a quien se le otorgó en 1964, coherente con su resolución de no aceptar ningún reconocimiento oficial en vida, se rehusó a recibirlo.  Solamente 15 mujeres lo han recibido, versus las 16 que han recibido el Nobel de la Paz. En cuatro ocasiones se les ha concedido a dos personas en un mismo año (1904 a Fréderic Mistral y José Echegaray; 1917 a Karl Gjellerup y Henrik Pontoppidan; 1966 a Shmuel Yosef Agnon y Nelly Sachs, y 1974 a Harry Martinson y Eyvind Johnson) y no se entregó en 1914, 1918, 1935 y entre 1940-1943 por los conflictos bélicos que atravesaba Europa.

     En el año 2016 se le concedió el galardón al cantante estadounidense Bob Dylan por «haber creado una nueva expresión poética dentro de la gran tradición de la canción estadounidense», lo que tampoco estuvo exento de críticas y polémicas, al punto de que el ganador no asistió a la gala de premiación, y en su nombre, la embajadora de Estados Unidos en Suecia, Azita Raji pronunció un discurso el 10 de diciembre de ese año para el evento.  Con posterioridad Dylan se reunió en privado con los directores de la Academia y recibió la medalla y el diploma que le correspondían, en un ambiente relajado, con la presencia de varios miembros de la Academia y sin la participación de los medios de comunicación.

     En 2017 lo recibió el escritor japonés Kazuo Ishiguro y a partir de allí se suspendió su otorgamiento por un escándalo de proporciones lamentables para la imagen de la Academia. Se revelaron acusaciones de abuso sexual y violación por parte del marido de una de las directoras de la entidad, que obligó a reformar su código de ética.  La Academia afrontó el escándalo con dignidad y se embarcó en realizar cambios, mejorar la transparencia y llevar a la justicia a los señalados.  Los miembros de esa institución son elegidos de por vida y sus estatutos solo pueden cambiarse con la aprobación del rey de Suecia, pero se han visto forzados a actuar en forma más abierta y hacer los ajustes necesarios.  El señalado en el escándalo sexual por violación fue sentenciado a prisión y su mujer renunció cuando se destapó el asunto.  Lo más lamentable es que el implicado, Jean-Claude Arnault, era una figura cultural clave en Suecia.  El mensaje de la Academia no pudo ser más contundente: “Consideramos necesario dedicar tiempo a recuperar la confianza del público en la academia antes de anunciar a nuestro próximo galardonado”, dijo Anders Olsson, secretario permanente de la academia, en un comunicado cuando se decidió no otorgar el premio en 2018. Añadió que la academia actúa “por respeto hacia los anteriores y los futuros galardonados en literatura, hacia la Fundación Nóbel y hacia el público en general”.

LOS DOS GANADORES DE ESTE AÑO

     En la fecha prevista, se anunciaron los ganadores del 2018 y 2019, la escritora polaca Olga Tokarczuk y el autor austríaco Peter Handke.  Novelista y cuentista, Olga Tokarczuk fue definida por la Academia como de una “imaginación narrativa que, con pasión enciclopédica, representa el cruce de fronteras como forma de vida”.  Sobre el austriaco Handke, la institución gestora de los premios lo definió como de “un trabajo influyente que con ingenio lingüístico ha explorado la periferia y la especificidad de la experiencia humana”.  Y entonces empezó otra controversia.

Olga Tokarczuk

     Handke, guionista, novelista y poeta es una figura altamente controversial por su apoyo a los serbios durante la guerra de Yugoslavia en la década de los 90.  Desde Albania, el ministro de exterior fue uno de los más críticos por la decisión de otorgarle un premio tan importante a un “negador del genocidio”.

Peter Handke

     Sobre Tokarcsuk, en cambio, se han escrito cosas muy buenas, como que “leyó de pequeña todo cuanto pudo” y que está comprometida políticamente con la izquierda ecologista, además de ser una de las escritoras vivas más importantes de las que nunca se ha oído hablar, al menos fuera de Polonia. ​

     En Panamá se puede conseguir su libro “Sobre los huesos de los muertos”, de la editorial Océano, que es una novela criminal fascinante, con toques poéticos y fantásticos.