INDIA, PAÍS INVITADO DE LA FIL

Por Mariela Sagel, Vida y cultura, La Estrella de Panamá, 1 de diciembre de 2018

     Ayer se inauguró la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL), la más importante en el mundo hispanoamericano y que con ésta lleva 33 años ininterrumpidos de estarse realizando en las magníficas instalaciones de la Expo, que son propiedad de la Universidad de Guadalajara.  Este año el país invitado es India, un mosaico de culturas, religiones, razas, lenguas, actitudes y perspectivas.  De allí viene el concepto de que la literatura india también es abierta, inclusiva, dinámica y flexible, que permite una diversidad de voces, tanto de la mayoría como de las minorías, ya sean religiosas, lingüísticas, sexuales o étnicas.  Abarca lo religioso y lo mundano, la poesía épica, lírica, dramática o didáctica, prosa narrativa y científica, poesía oral y canciones.  Desde la medicina tradicional conocida como Ayurveda hasta la cirugía, matemáticas, astronomía, física, ciencias biológicas y químicas, filosofía y yoga, política económica y estrategia militar, India se destaca.

Conferencia de prensa anunciando a India como país invitado

     La India tiene 184 idiomas nativos, 25 sistemas de escritura, decenas de tradiciones orales de literatura y múltiples de literatura escrita, que son tan antiguas como de un mileno.  Cada idioma tiene parte en el crecimiento de su literatura.  Tiene premios Nóbel como Rabindranath Tagore y V.S. Naipul, además de muchos autores famosos como Salman Rushdie, que estuvo hace unos años en la FIL y Arundhati Roy.

Que nuestras vidas sean libros abiertos

     Ayer, primer día de feria, se entregó, como se hace tradicionalmente, el Premio FIL en lenguas romances a David Huertas, poeta, editor, ensayista y traductor mexicano.  También se le hizo un reconocimiento póstumo a Claudio López Lamadrid, al que se le concedió el Mérito Editorial.  El año pasado López Lamadrid fue quien presentó en la FIL a Orham Pamuk, el escritor turco que obtuvo el premio Nobel, y apenas un mes después, en enero, falleció, a los 59 años.  Era un referente editorial en literatura latinoamericana.

David Huerta

     También el primer día de la FIL el público explotó con la conmemoración de los 50 años de la publicación del libro “Conversación en la catedral”, del escritor peruano Mario Vargas Llosa, que vino a la feria a presentar su último libro “Tiempos recios”, que se verificará hoy a cargo del periodista español Juan Cruz.

     En la agenda estuvo la presentación de la obra del venezolano Rodrigo Blanco, escritor que mereció el premio Bienal Vargas Llosa y se tuvo un amenísimo conversatorio sobre la vida de Octavio Paz en la India, donde fue embajador y en ese puesto lo pilló la masacre de Tlatelolco en 1968, y en vista de la responsabilidad que le correspondió al gobierno de Gustavo Díaz Ordaz en esa tragedia que todos lamentamos, renunció a su puesto, el único diplomático que lo hizo.  Nuestro más importante exponente de las letras panameñas, Rogelio Sinán, fue cónsul en Calcuta, pero 30 años antes que Octavio Paz.

LOS MUERTOS NO MUEREN

     Fiel a la tradición mexicana de veneración a los muertos, varios libros de escritores ya fallecidos resurgen en esta FIL.  Es así como se presentó ayer “El escándalo del siglo”, de Gabriel García Márquez que reúne medio centenar de textos periodísticos, donde se encuentran las primeras menciones a los Buendía y Aracataca, retratos de figuras como Fidel Castro, Ernest Hemingway o el papa Pío XII, que son esbozos de personajes que alcanzan dimensiones literarias, así como coloridos frescos del ambiente artístico y político de los distintos países por donde transitó el Nobel colombiano a lo largo de cuatro décadas de ejercer “el mejor oficio del mundo”.

     La escritora Elena Garro también resurge de entre los muertos con la presentación de su libro “Memorias de España 1937”, que será presentado hoy.  Recordemos que, a Garro, que estuvo casada con Octavio Paz, se le da el crédito de ser la precursora del realismo mágico.

     Y por supuesto, Carlos Fuentes no puede faltar, todos los años publica un nuevo libro, a pesar de que falleció hace 7 años.  En esta ocasión lo presentará su “güerita”, Silvia Lemus y se titula “A viva voz, sus conferencias culturales”, el 2 de diciembre.  Carlos Monsivais, fallecido hace 9 años, tampoco está ausente de entre los que ya partieron y “El regreso de la doctora ilustración” lo presentará el 5 de diciembre el director del Fondo de Cultura Económica, Paco Ignacio Taibo II, además de que el 7 de diciembre se presentará el libro “Yo te bendigo vida, Amado Nervo”.

     Otro relanzamiento que vale la pena considerar es una antología de Jorge Luis Borges, hecha por el escritor mexicano célebre ya fallecido José Emilio Pacheco.  En ella reúne conferencias en 1999 para celebrar el centenario del natalicio de Borges. Con gozosa precisión, Pacheco recorre la vida y los milagros de un apellido, una obra y una posteridad. De la cronología íntima y la historia familiar a la disección de sus principales obras; de la literatura comparada a la hipótesis sobre los tantos Borges que en el mundo han sido, “esta declaración de la maestría” de Pacheco es, asimismo, una celebración de dos colegas y autores capitales de la lengua española.  Se llevará a cabo el 6 de diciembre.

     De José Emilio Pacheco también se presentará hoy una antología general, “El infinito naufrago”.  Y el 4 de diciembre, Gonzalo Celorio, académico de la lengua mexicana y escritor prolífico presentará una edición conmemorativa de Rayuela, la obra más conocida y apreciada de Julio Cortázar.

DE POLÍTICOS

     Juan Manuel Santos, expresidente de Colombia y que ganó el Premio Nobel de la Paz por su esfuerzo de firmar los acuerdos de paz con los grupos guerrilleros, presentó ayer su libro “La batalla por la paz” y le tocó nada menos que a Rodrigo Londoño, el exguerrillero conocido como Timochenko la responsabilidad de una disertación sobre ese trascendental proceso que se ha visto ignorado por el actual gobernante colombiano.

     Gandhi y la desobediencia civil es otro tema que será abordado hoy día por Arun Gandhi, nieto del legendario líder de India y la llegada de Hernán Cortés hace 500 años estuvo en debate.  La valiente periodista Lydia Cacho recibirá el 7 de diciembre el Primer Homenaje a la lucha por los derechos de las mujeres.

DE PREMIOS Y LITERATURA

     Todos los años se entrega el premio Sor Juana Inés y este año le correspondió a la escritora y crítica de arte argentina María Gainza.  La apertura del salón literario, que acontece hoy, estará a cargo de la también argentina Luisa Valenzuela junto a Rosa Beltrán, nuestra amiga escritora que nos iluminó con su presencia en el Foro de Novela Histórica celebrado en conmemoración de los 500 años de la fundación de Panamá la Vieja.

Siri Hustvedt, la rock star de la FIL

     El premio Planeta de este año, Javier Cercas, presenta hoy su libro “Terra alta”, a cargo de la escritora mexicana Ángeles Mastreta.  Antonio Muñoz Molina, español de Úbeda, también estrenará su más reciente novela “Tus pasos en la escalera” el día de hoy. Patricio Pron, ganador de Premio Alfaguara este año hará lo mismo con su obra “Mañana tendremos otros nombres” y el escritor mexicano Alberto Ruy Sánchez presentará su última obra “Dicen las jacarandas”.

Marcela Serrano

     Renato Cisneros, peruano, Marcela Serrano, chilena, Javier Moro, español, Eduardo Sacheri, argentino, J.J. Benítez y la infatigable Elena Poniatowska, presentarán nuevos libros.  El de la Poni se llama “El amante polaco” y se verificará el 5 de diciembre.  Causa mucha expectativa puesto que ella es la descendiente más directa del último rey polaco.  Javier Moro con “Mi pecado”, que presentó el año pasado en nuestra FIL, estará muy activo participando en conferencias sobre la India, ya que es un experto en ese país, a quien le ha dedicado varios libros.  Ángeles Mastreta tiene nueva obra, “Yo misma”, que presentará el 7 de diciembre y Karina Sainz Borgo, venezolana, conversará sobre su muy vendida y leída obra “La hija de la española”, el jueves 5 de diciembre.

Renato Cisneros

     Siri Hustvedt, que obtuvo este año el Premio Princesa de Asturias, participará hoy en una conferencia titulada “Historias de una vagabunda intelectual” y Elena Poniatowska le presentará su libro “Recuerdos del futuro” el 2 de diciembre.  Hustvedt es, además, la esposa del escritor estadounidense Paul Auster, que estuvo hace un par de años en la FIL.

Portada del libro de Karina Sainz Borgo

DE PERIODISMO TAMBIÉN SE HABLA

     En la FIL, además de todo lo referente a lo último en literatura, hay reuniones de editores, de ciencia, de traducción, de caricatura, ilustración, gastronomía y muchos otros temas, pero un factor importante es el periodismo.  Además de que hay un premio destinado al periodismo cultural, que lleva el nombre de Fernando Benítez y que este año ha recaído en Adriana Malvido, mexicana, la periodista Alejandra Xanic conducirá el 6 de diciembre un panel titulado “Urgente, se necesita periodismo freelance” y habrá otro panel muy interesante titulado “Periodismo no sonoro: lo que hay que escuchar”, también el 6 de diciembre, que será un encuentro Internacional de Periodistas y tratará de “Nuevos escenarios, nuevas prácticas” cuyos participantes son Carlos Puig, Andrés López Azpiri y Gabriela Warkentin.

     Leila Guerriero, periodista argentina, presentará su libro “Opus Gelber, retrato de un pianista” mañana, y participará en la entrega del premio Anagrama de Crónica Sergio González Rodríguez, junto a Juan Villoro y otros destacados escritores el 3 de diciembre.  Su ganador o ganadora no se conoce.

     Siguiendo la tendencia que ha llevado a cabo en nuestro país, la Unión Europea ha auspiciado un festival de Letras Europeas en colaboración con las embajadas de los países miembros y le tocará al escritor mexicano Jorge Fabricio Hernández, que ahora ostenta un puesto diplomático en Madrid, moderar ese panel el 4 de diciembre.

Tus pasos en la escalera, libro de Antonio Muñoz Molina

     Esto apenas empieza.  Habrá sorpresas de última hora, notables escritores que no faltan nunca a la cita anual en Guadalajara.  Con una asistencia que casi llega al millón de personas y unas 2 mil editoriales presentes, es el paraíso de los que amamos los libros.

EN HONOR DE LAS MUJERES

Por Mariela Sagel, La Estrella de Panamá, 1 de diciembre de 2018

     El lunes 25 de noviembre se celebró, a nivel mundial, el “Día de la violencia contra la mujer” y la fecha tiene un significado muy especial, ya que en 1960 murieron asesinadas las tres hermanas Mirabal, militantes opositoras al dictador Rafael Leonidas Trujillo, en la República Dominicana. Patria, Minerva y María Teresa Mirabal se enfrentaron a una sangrienta dictadura y fueron eliminadas por la policía secreta.  Su lucha no fue en vano, ya que se convirtieron en un emblema que llevó, en 1999, a la Organización de Naciones Unidas, en su asamblea general de diciembre de 1999, a sensibilizar a la opinión pública sobre el problema de la violencia contra las representantes del género femenino y declarar ese día conmemorativo.

     La lucha que libraron las hermanas Mirabal en República Dominicana fue expuesta en un bellísimo testimonio literario por la autora dominicana Julia Álvarez bajo el título “En el tiempo de las mariposas”.  La violencia contra las mujeres ha ido degenerando en un problema estructural, y pretende mantener o, en su defecto, incrementar, la subordinación de nosotras al género masculino.  Tiene su base en la falta de equidad entre el hombre y la mujer, que se da en lo público y lo privado y no discrimina ni edad ni posición social.  Cada día hay más evidencia del machismo y la misoginia que prevalece en nuestra sociedad, y urge transformar las reglas sociales y los roles que nos subordinan.  A diario escuchamos de casos de feminicidios en nuestros países que supuestamente son avanzados, versus otros, donde todavía hay tráfico de mujeres, mutilación genital, los casamientos como moneda de cambio, la violencia sexual, y otros casos más.

     Según estadísticas mundiales, 70% de las mujeres experimentan violencia en algún momento de su vida, pero la misma puede ser silenciosa, disfrazada y hasta “dulce”, como la llamó la destacada antropóloga panameña Edilia Camargo en su obra “Violencia dulce”, que es una recopilación de escritos sobre el tema de la violencia, en su cara oculta, ejercida por las propias instituciones del Estado, que son las encargadas de proteger el acceso a los derechos fundamentales de sus ciudadanos, particularmente las mayores de 60 años de edad.  La Dra. Camargo se enfoca en los derechos de los adultos mayores, la manipulación de la doctrina de derechos humanos con fines políticos, manipulación también de identidades culturales.  La llamó “dulce” porque es el maltrato y el abuso que se le hace creer a las víctimas de que se ejerce un mandato natural y normal, y hasta legal.

     En estas fechas estuvo en Panamá la escritora española Julia Navarro para presentar su última novela “Tú no matarás” y en todas las intervenciones que tuvo, así como en el mismo acto de presentación, reflexionaba sobre el papel de la mujer en nuestro país en el campo de la cultura y caía en la cuenta de que mis congéneres hemos llevado adelante todos los movimientos de avanzada en este campo y en otros, y de no haberlo hecho, no hubiéramos avanzado.  El Patronato de Panamá Viejo, el Museo del Canal Interoceánico, la Biblioteca Nacional, la Cámara Panameña del Libro, y otras instituciones tienen a la cabeza mujeres aguerridas, de avanzada y sin temor, así como en otras, donde no están a la cabeza, están en posiciones de segunda, lo que las hace indispensables para el funcionamiento de las entidades.  Ahora, el Canal de Panamá tendrá una subadministradora, que tiene todos los méritos y experiencia para gerenciar esa honrosa posición y en las recientes designaciones a magistrados, se destacaron a abogadas que son profesionales del derecho en las que confiamos que harán un buen trabajo para enderezar la balanza de la ciega justicia, que tan chueca ha estado en la última década.

     Pero no podemos dejar a un lado que han sido también mujeres las que han torcido las actuaciones públicas de posiciones clave para beneficiar a los inescrupulosos que nos gobernaron, como es el caso de la actual procuradora, que en cinco años no ha hecho nada bien en su puesto, y se la pasó complaciendo al presidente que la nombró hasta límites impensables.  Eso no pasa porque sea mujer sino porque no tiene autoestima ni escrúpulos, igual que el resto de lambones que chateaban con él todo el día y se aguantaban sus rabietas.  Ahora tenemos que estar vigilantes de que, mientras sale de su puesto finalmente, no se tuerzan más las cosas y los casos pendientes de procesos en el Ministerio Público.