20 AÑOS DE ADMINISTRACIÓN PANAMEÑA DEL CANAL DE PANAMÁ

Por Mariela Sagel, La Estrella de Panamá, 29 de diciembre de 2019

     El próximo 31 de diciembre se conmemoran 20 años de que Panamá recibió el control y la administración total del Canal de Panamá, que desde 1914, cuando fue inaugurado por el gobierno de los Estados Unidos, ha prestado servicio al mundo entero.  Alcanzar este control y administración no fue ni fácil ni rápido, se realizó en función a lo estipulado en los tratados Torrijos Carter, firmados en la sede de la Organización de Estados Americanos (OEA) el 7 de septiembre de 1977 por parte del General Omar Torrijos, que había liderizado las negociaciones con el coloso estadounidense, y el presidente de ese país, James Carter.

     Los 23 años que transcurrieron entre la firma de los tratados hasta la transferencia final no fueron una autopista sin obstáculos, pero se cumplieron en estricto derecho, con algunos altibajos.  No era poco desmontar toda una infraestructura que servía más a los objetivos e intereses geopolíticos de los Estados Unidos que a la navegación mundial.

     Esta fecha coronó 94 años de luchas patrióticas, que se iniciaron desde el mismo momento que un francés firmó por nuestro país, en 1903, a unos días de separarnos de Colombia, a perpetuidad, un tratado que le otorgaba a los Estados Unidos el control y usufructo de la vía interoceánica, y lo que se conoció como Zona del Canal, que no era otra cosa que una colonia dentro de nuestro país, una franja de 10 millas a cada lado del paso transístmico.

     ¿Pero en 20 años se ha logrado que los panameños interioricen lo que significa el Canal de Panamá para todos?  Cuando se realizó el referéndum para la aprobación de la ampliación, en el año 2006, hubo un gran abstencionismo de votantes, especialmente en lugares alejados a la cuenca. En ese momento nos dimos cuenta de que para muchos panameños el Canal era solo una mención, que nunca lo habían visitado y tampoco habían recibido nada de él.  Esta interiorización es importante para que todos sintamos el orgullo que nos palpita en el corazón cuando vemos la magnificencia de la ingeniería en el funcionamiento de las esclusas, tanto los dos primeros juegos de esclusas, que, a pesar de ser centenarias, siguen funcionando perfectamente, como de las nuevas, que impresionan por la mecánica escogida para pasar los buques, su profundidad y su ubicación.

     En fecha reciente, el Canal de Panamá inauguró un centro interactivo en Santiago de Veraguas para ir aumentando el sentido de pertenencia de todos los panameños, así como se concluyó la construcción del tercer puente sobre el Canal, el Atlántico, que tiene una luz de 530 metros, un portento de la ingeniería, que comunica la ciudad de Colón con la costa oeste de esa provincia.

     La operación del Canal de Panamá depende absolutamente de la cuenca y éste manejo es a lo mejor más importante que la misma operación.  Los lagos Gatún y Alajuela no solo alimentan esa mecánica, sino que abastecen de agua a la región interoceánica, siendo el agua el elemento más importante no solo para su funcionamiento sino para el mundo entero.  La administración del Canal de Panamá ha ido modificando su modelo de negocios a uno enfocado en el servicio al cliente y a la vez obtener una buena rentabilidad para el país.

     Cuando se realizó el referéndum para la ampliación, fue la primera vez que los panameños decidíamos sobre un tema que concernía al más importante activo del país.  Esa obra les dio trabajo a 41 mil personas y demostró que el recurso humano es lo más valioso en cualquier proyecto.

     Los panameños debemos sentirnos orgullosos de estos 20 años de administrar el canal.  Según Capital Financiero, de 1914 a 1979 (65 años y a partir de que se implementó el tratado) Estados Unidos le dio a Panamá 74.2 millones de dólares.  De 1980 a 1999, durante la transferencia y por 19 años, 1,803.7 millones de dólares, y, a la fecha, del año 2000 a 2019 15,117.2 millones de dólares.  Eso convierte a el Canal de Panamá en la empresa que más aporta al fisco.

     Llegamos a este aniversario de porcelana con un nuevo administrador, que viene de las entrañas de la organización y que le ha impreso una dinámica muy actual, Catín Vásquez. Pronto asumirá como subadministradora la primera mujer en esa posición, también con más de 30 años de experiencia, Ilia de Marota, y un Ministro del Canal que fue negociador clave de los tratados, comprometido con la causa que nos unió como nación, Arístides Royo.

     Comparto mi regocijo por este aniversario, por los resultados obtenidos, por haberlo hecho tan bien, por demostrar al mundo que podíamos hacerlo, pero, sobre todo, por seguir identificando nuestro país con un servicio de primer mundo que ningún papel ni ninguna lista ha logrado empañar.  Podemos decir orgullosos, y en alto, que “alcanzamos por fin la victoria”.