RESPONSABLES DE LA DESINFORMACIÓN

Por Mariela Sagel, 10 de febrero de 2020, El Siglo

     Leía en la novela “Alegría” que la adicción a los teléfonos celulares es casi idéntica a la adicción que hace unos años tenían los fumadores al cigarrillo.  La comparación me pareció curiosa, porque definitivamente, por el fenómeno de las redes sociales, todo el mundo se siente con derecho e impunidad en decir cualquier cosa, repetir falsedades y destruir reputaciones.

     Debido a la situación que atraviesa el mundo entero por la propagación del coronavirus, se ha estado creando una paranoia que rebasa lo tolerable y lo que ocurrió en Pacora, donde la población se sublevó por la presencia de jóvenes estudiantes en un centro escolar, no fue consecuencia de intolerancia basada en la ignorancia sino de la mala información y, sobre todo, desinformación.

     La fuga del asesino múltiple, el dominicano Ventura Cevallos, parece de película, e hizo rodar la cabeza de dos ministros, pero esas remociones no solucionan el grave problema penitenciario que existe y que permite que se den acontecimientos lamentables, como la masacre en la Joyita hace mes y medio.  La situación no es fácil puesto que estos acontecimientos no son aleatorios, son planeados, provistos y previstos, e involucran toda una mafia policial y afines a los presos, que proveen de recursos, instrumentos, armas y toda clase de tecnologías para perpetrar semejantes evasiones o sublevaciones.

     El retuitear o enviar por WhatsApp alarmas como que en Panamá hay coronavirus (que por ahora no la hay) así como especular con relación a la fuga del asesino condenado Ventura es irresponsable y afecta a todos los ciudadanos y crea una zozobra innecesaria.  No caigamos en esta adicción de estar todo el día emitiendo opiniones de las que la mayoría de las veces no tenemos certeza o que lo que escribimos sea verdad o un simple bulo.