ES MOMENTO DE CAMBIAR

Por Mariela Sagel, El Siglo de Panamá, 27 de abril de 2020

     Entrando en la octava semana de cuarentena en Panamá, muchos han tenido que readaptar su vida de manera drástica, más cuando debemos seguir, de manera obediente, las estrictas medidas de confinamiento que solamente nos permiten salir dos horas al día, tres días a la semana.  Algunos hemos vuelto a lo básico: hacer los deberes domésticos como limpieza, lavar y planchar en nuestros hogares, cocinarnos y gozar muchas horas de lectura y consumo de películas.

     Si bien el gobierno ha actuado de manera muy responsable, anteponiendo el bienestar que provee la salud al comercio, que se ha visto afectado en forma muy grave, recientemente se ha conocido que en la oferta y compra de insumos médicos ha habido especulación y el típico “juega vivo” del panameño.

     El presidente no puede estar en todos los frentes de portero, por eso tiene que rodearse de gente proba, que busque estar en sintonía con sus buenas intenciones, no dejando que se metan goles que empañen su ejecutoria vertical en esta crisis imprevisible.  Lo ocurrido recientemente con los ventiladores es apenas una prueba de que las intenciones del ejecutivo son las mejores.

     Otro evento que ha empañado estos días en los que estamos más susceptibles ha sido el rifirrafe que protagonizaron en el pleno de la asamblea los diputados Salazar y Harding.  No debería sorprendernos, porque de ese órgano del estado solo podemos esperar lo peor, pero nos avergüenza que se den estas peleas de quinto patio en los que supuestamente son los que legislan por el país.  Si la asamblea anterior era mala, esta parece que es peor.  El tal Bolota, en menos de un año, ha protagonizado varios escándalos públicos y ahora, para colmo, ha llegado a pegarle a una mujer.

     Tratemos de aprender para bien lo que hemos vivido en estas semanas de obligado confinamiento, démosle prioridad a la ética, la cultura y la ciencia, que es, al final, lo que nos proporciona un bienestar duradero.