LENGUAJE PANDÉMICO

Por Mariela Sagel, 18 de mayo de 2020, El Siglo de Panamá

     Durante los 70 días que llevamos a cuestas confinados a quedarnos en casa, hemos ido aprendiendo nuevos términos, que bien administrados, aumentarán nuestro acervo lingüístico si los sabemos aprovechar.

     En las conferencias de prensa se repite una y otra vez el término “hisopado”, que no es otra cosa que le metan un hisopo (Q tip, para los que no usan el término) en la nariz y le extraen la muestra que necesita el laboratorista para analizar si tiene síntomas de COVID.  También hemos escuchado el término “triage”, que no es otro que un método de selección que evalúa el nivel de atención, dando prioridad a los pacientes que tienen mayores posibilidades de supervivencia, de acuerdo con las necesidades terapéuticas y los recursos disponibles.  También se le conoce como triaje, trillaje o protocolo de intervención.

     En las redes y algunos artículos de opinión vemos mucho el término mentalidad de rebaño, o reacción de rebaño.  Al referirse a rebaño nos referimos a la gran cantidad de personas, nosotros, que somos el rebaño.  Y tendemos a reaccionar en forma similar de acuerdo con lo que nos afecte.  En inglés es “herd mentality” o “herd reaction”.  Ahora se ha venido hablando de “herd inmmunity”, o inmunidad del rebaño, que supuestamente estamos dispuestos a alcanzar si seguimos cumpliendo con las medidas que nos han impuesto para salvar nuestras vidas.

     Más recientemente se ha estado repitiendo que volvemos a una “nueva normalidad”, término que acuñó hace más de un mes el canciller austriaco Sebastián Kurz (neue normalität).  En mi artículo de ayer en La Estrella sostengo que no vamos a volver a la normalidad, que sin darnos cuenta perdimos, sino que estaremos viviendo una “nueva realidad”, a la que tendremos que adaptarnos habiendo aprendido las lecciones que nos ha dejado este largo encerramiento.