LAS FACTURAS POLÍTICAS

Por Mariela Sagel, El Siglo de Panamá, 20 de julio de 2020

     Me llegó un importante informe del Directorio Legislativo, un think tank que busca fortalecer las democracias en América Latina en el que analiza la imagen e influencia presidencial en los últimos dos meses, en los que hemos estado sometidos al inclemente efecto devastador del Covid-19.  Se establece claramente que Centro América supera por 10 puntos a Suramérica en apoyo presidencial y analiza cómo han ido perdiendo aceptación, en casi todos los países, la figura que lidera la guerra que estamos librando.

     Recuerdo que hace dos años estábamos en los análisis de que entre 2017 al 2019 se iban a celebrar elecciones en varios países de la región, y como es de esperarse, casi siempre la popularidad de un presidente es alta (por eso fue electo) y cómo empieza el desgaste apenas toman posesión.  Es de llamar la atención que a algunos les ha tocado peor que a nosotros, a pesar de haber recibido el país casi en los huesos. Por ejemplo, Chile, que fue escenario de protestas intestinas que llevaron a ese educado país a la destrucción hasta de las estaciones del Metro.  Entre los cinco países del continente donde la pandemia se ha ensañado con más dureza están Estados Unidos, Brasil, México, Chile y Perú.  Panamá está en una situación intermedia, a pesar de las cifras alarmantes que a diario nos espantan y nos dejan con la moral por el suelo.

     Desde marzo, todos los presidentes han ido perdiendo apoyo a su gestión y es de esperar, porque esta situación que estamos viviendo es incomprensible y desorientadora.  Se tiende a tomar posiciones políticas y no es el momento para eso, si estamos confinados es para que no colapsen los hospitales, y no para evitar que nos enfermemos.  La cultura ciudadana ha demostrado que no existe, está ausente en las áreas del país donde es más sensitiva la población, donde hay más pobreza y desigualdad.

     No queda otra que seguir apoyando la dura labor que están haciendo el personal sanitario y cuidarnos como debemos.