O NOS UNIMOS O NOS HUNDIMOS

Por Mariela Sagel, El Siglo de Panamá, 27 de julio de 2020

     La frase con que titulo este artículo tiene varios padres, y la he estado escuchando desde hace dos años tanto en homilías como en discursos políticos.  Hoy cobra más vigencia por la agobiante situación por la que atravesamos, producto de esta inesperada situación pandémica.  

     Nos han estado cacareando el milagro ecuatoriano, que cambió las fatales estadísticas por un combate frontal al virus, pero aquí no se ha visto la disposición de la empresa privada a copiar ese modelo, manteniéndose en la posición de exigir de todo del gobierno: soluciones, hoja de ruta, subsidios, exoneraciones y cuanta cosa se les ocurre.  Prácticamente toda la responsabilidad, del mal o buen manejo de la pandemia, se la han dejado al gobierno que es el rector de la nación como país, pero que no puede hacer milagros.

     Por las estadísticas que vemos a diario, no solo de Panamá sino de otros países, hay mejores y peores manejos, mejores y peores actuaciones gubernamentales, y mejores y peores resultados.  En algunos países donde se ha dado la apertura total los rebrotes han sido brutales.  Si bien en Panamá carecemos de cultura ciudadana y eso empuja a muchos a no dejar pasar la oportunidad de no acatar las recomendaciones sanitarias y juntarse a bailar, chupar o “parkear”, las cifras en distintas provincias son reveladoras de la conducta de los ciudadanos que en ellas viven.

     Ningún presidente, de ningún país, va a salir con réditos de esta pandemia, haya hecho bien o mal.  La tendencia a criticar, a exigir y a no ponerse en los zapatos de quienes nos gobiernan, es sumamente mezquina e injusta. De tantas cosas que uno lee y escucha a diario, una me llamó la atención: Si no hubiéramos recuperado el Canal de Panamá, ¡estaríamos “arrecochinados”! Nos hubieran cercado por aire, por tierra y por mar. ¡Y con Trump, No mercy! 🚷Off limits!🚫No trespassing!🚷.  El ingenio de Berna Calvit no tiene límites.