Viajando en tiempos de pandemia

Por Mariela Sagel, 24 de agosto de 2020, El Siglo de Panamá

Por responsabilidades profesionales he tenido que desplazarme fuera del país y hacerlo en tiempos de pandemia es muy engorroso.  El aeropuerto de Tocumen funciona muy bien, con poquísima gente y los baños están impecables, así como el resto de las áreas comunes.  Los empleados de las aerolíneas guardando las estipulaciones sanitarias con cortesía y todo el mundo con mascarilla. 

Un viaje transatlántico puede ser engorroso usando la mascarilla hasta para dormir, pero no queda de otra. La mejor para estos menesteres es la quirúrgica, que casi no se siente. Un aeropuerto como Schipoll, en Ámsterdam, está muy bien organizado y a pesar de la disminución de su tráfico, es eficiente e higiénico. 

Llevábamos todo en orden, la prueba de hisopado y demás requisitos sanitarios, pero ni nos lo pidieron.  Sin embargo, el aeropuerto no tiene todas las tiendas abiertas y las que lo están cierran a las 7 de la noche. 

En Turquía, donde me encuentro, la única remembranza de que hay una pandemia es que la gente usa mascarillas y hay dispensadores de alcohol en todos lados, pero las tiendas, restaurantes y demás actividades están abiertas hasta tarde y la vida sigue su curso, disfrutando de un amigable verano y el verdor predominante en este milenario país. 

Voy a averiguar qué han hecho bien aquí para tener tan pocos contagiados y mucho menos muertos y lo compartiré con mis lectores. 

Panamá tiene con Turquía muchas similitudes, somos países marítimos, unimos océanos, así como somos hub’s logísticos y humanitarios.  Hay que hacer un gran trabajo para capitalizar de las experiencias de este antiguo imperio y enseñarle lo que hemos hecho bien nosotros, manejando el canal interoceánico. 

Lo más interesante de la cooperación entre países es la de aprender de las experiencias vividas y probadas.  En un mundo globalizado, es lo que prevalece.  De allí la razón de unas relaciones diplomáticas interactivas y proactivas.