EL LLAMADO A LA ORACIÓN

Por Mariela Sagel, 12 de octubre de 2020, El Siglo de Panamá

En los países donde se practica en la mayoría de la población la religión musulmana, el llamado a la oración se puede escuchar desde las 5 de la mañana, lo que se llama el ‘adhan, azaan o ezan’, y se repite durante cinco veces al día.

Cada país tiene una cadencia particular, y ese llamado a la oración está a cargo del almuédano, o muecín, que lo hace desde el minarete de la mezquita, y generalmente es seleccionado por la potencia de su voz.

Con la expansión de las ciudades, los almuédanos se han estado ayudando con alto parlantes, algunos tan poderosos que, en el caso de Estambul, resuenan hasta en el estrecho del Bósforo.

Creo haber estado solamente en dos países donde la mayoría de la población practica la religión musulmana, que son Marruecos y Turquía, pero familiares que han estado en Indonesia, por ejemplo, me dicen que suena diferente allá que como se escucha aquí en Turquía. La cadencia turca es armoniosa, hasta agradable, seguramente por lo sonoro de su idioma. Desde el establecimiento de la república, hace 98 años, y hasta 1950, se hizo el llamado en turco.

En Ankara, donde la población es mucho más reducida que en Estambul, el llamado a la oración se escucha sin mucha estridencia y hasta se vuelve costumbre tenerlo de fondo, sin que te perturbe. Para algunos sirve de orientación de cuando se inicia el día y cómo sigue avanzando. Sus horarios dependen de la salida y la puesta del sol, y es obligatorio ir a rezar a la mezquita, o rezan desde donde están, al mediodía del viernes. Se notará que se ausentan de sus trabajos por un rato, y vuelven a él cuando hayan terminado. También pueden rezar desde sus casas o lugares de trabajo, es como el domingo para los cristianos, aunque se trabaja como un día normal.