Archivos de la categoría Corrupción

¿CUAL PUEBLO PRIMERO?

Por Mariela Sagel, El Siglo, 17 de abril de 2017

     El slogan de campaña del actual gobierno era “El pueblo primero”.  Hasta ahora, han estado primero sus intereses y preservar los entuertos que venían del gobierno anterior (del que formaron parte casi la mitad del mandato).  Seguramente todos recordarán el acto inusual del presidente Varela, el día de su toma de posesión, delante de la casa Wilcox, esa misma que hoy quieren tumbar sin asco, prometiendo mejores días para Colón, que aún ni se avizoran en el horizonte que llegarán.

El pueblo fue primero para respaldar supuestamente a los empleados de Félix B. Maduro, una tienda elite, y asegurarse que se pudieran hacer transacciones por medio de tarjetas de crédito.  ¿Cuánta gente de pueblo compra en esa tienda, y cuántos pueden hacerlo por tarjeta de crédito?  Les interesaba que ese establecimiento fuera comprado por una décima parte de lo que valía, seguramente por algún testaferro de su círculo cero.  Pero no les ha importado con los cientos de empleados que han perdido sus puestos en las otras empresas que la caprichosa lista Clinton ha condenado al cierre y mucho menos a los clientes de Balboa Bank que tienen sus ahorros allí metidos, sin esperanza de que se solucione la intervención de que han sido objeto.  Me contaba una fuente bien informada que durante diez meses esa oscura oficina del departamento del Tesoro no le ha dado una sola cita al bufete de abogados contratado para desvirtuar todo el ensañamiento que se ha vertido sobre las empresas del grupo Waked.

Como si fuera poco, en la Asamblea Nacional hay más de 17 mil contratos y no hay que ser un genio para darse cuenta que no caben esa cantidad de escritorios en el Palacio Justo Arosemena o en las oficinas provinciales de los diputados. A todas luces, esos “donativos” que recientemente se destaparon fueron utilizados para hacer campaña y comprar votos en la pasada elección de dirigencia del PRD.  Y los mayores orquestadores fueron los que gritaban, en el 2014, “el pueblo primero”.

CRISIS ENERGÉTICA Y HUMANA

Por Mariela Sagel, El Siglo, 27 de marzo de 2017

En menos de una semana las ciudades de Panamá y Colón, principalmente, han sufrido de fuertes y prolongados apagones, por diversas causas, una de ellas el incendio de unas plantas de transmisión bajo la responsabilidad de ETESA, el componente estatal de la fórmula de empresas mixtas en que se convirtió al inoperante IRHE hace 20 años.  El primero en salir corriendo de la crisis fue el mismo Gerente de la empresa del estado, alegando diferencias con la Junta Directiva.  Todo apunta que ha habido negligencia, descuido y falta de voluntad en darle un apropiado mantenimiento a las plantas de transmisión, y no se ha respetado la obligada redundancia que hoy día demandan los centros tecnológicos hasta más insípidos.

Entre un apagón y otro, florecieron los guayacanes que de alguna manera anuncian la llegada de la primavera, en un país donde las estaciones no se observan. Las escenas de estos árboles flameantes encandilaban la vista y, aunque pasajera, nos llenaba de júbilo contemplarlos y muchos se colocaban debajo para recibir la lluvia de flores efímeras amarillas que ellos desprendían.

Ocurrió también un hecho lamentable en una pizzería que, por malos entendidos, no dejó entrar a unos jugadores que habían sido invitados a comer allí.  La población se adelantó a condenar la acción discriminatoria y por el abuso a las redes sociales, el restaurante en mención se volvió en una tendencia fuerte, desplazando los acuciantes problemas que enfrenta el país y desenfocándonos de lo importante, reemplazándolo por lo urgente.

Otra de las “panameñadas” que nos tuvo distraídos fue la foto morbosa que circuló en la que reflejaba a Manuel Antonio Noriega entubado en su cama de hospital.  Independientemente del rechazo a su dictadura, no es de humanos regocijarnos por la condición de salud de un ser humano, y mucho menos de su muerte.  El que tomó la foto debió ser uno de los empleados del hospital y existe un código de ética sobre esos temas, que debería ser aplicado.