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SIGO REGALANDO….


Por Mariela Sagel, La Estrella de Panamá, 30 de diciembre de 2018

     Pasó la Navidad, el día de los Santos Inocentes y nos preparamos para recibir un nuevo año, algunos llenos de esperanzas porque en el 2019 se celebrarán elecciones generales en Panamá y como por arte de birlibirloque todo mejorará con el nuevo mandatario y nuevos diputados (#NoALaReelección).  El asunto no va a ser tan fácil, el daño que se ha hecho al país por los dos últimos dos quinquenios (que han sido iguales, con diferencias en la forma en que han instituido la corrupción) es tan profundo que se necesitará de un milagro para que el país vuelva a tener valores.

     Pero pongamos un poquito de humor al asunto y sigamos regalando, deseando y pidiendo para el nuevo año:

A Dulcidio de la Guardia se vaya de compras a Soho Mall, con todos los funcionarios del MEF, que los dejó instalados en ese centro comercial.  También sería bueno que se le enviaran todos los avisos de cierre de los restaurantes a ver si se da cuenta de la grave situación que atraviesa el país.

A Luis Ernesto Carles, que se dé una vuelta por la tienda Swarovski para que complete los tembleques que quiere que su familia luzca en el desfile de las mil polleras.

A José Domingo Mimito Arias, le pido que devuelva la suma total del dinero que costó la primaria del Partido Alianza.

A Zulay Rodríguez le regalaría unas píldoras de valeriana o infusiones para que no se altere en la Asamblea cada vez que se enfrenta a Ana Matilde Gómez

A Dimitri Flores, que se dice candidato independiente, le regalaría el padrón electoral del panameñismo para que lo inscriba a todos de una vez y no de a poquito y un gabán para que se parezca a Pedro Navaja.

A Marco Ameglio, me esforzaría en hacerle llegar un diccionario a ver si encuentra y aplica la palabra “Independiente” y desearle algo más que humo en la sesera.  

Al magistrado Ayú Prado, a quien ya beneficié con mis regalos de la semana pasada, le auguro la reelección de por vida de la Corte Suprema, como él se vanagloria de que tendrá, para que termine de colapsar y corromper la justicia de este país.  

A Luis Eduardo Camacho le regalaría un pase permanente al Renacer, para que vaya a idolatrar a su amo y señor, todos los días y le lleve muchos UBS con música, para que no se aburran.  Hasta pueden bailar juntos.

A José Raúl Mulino le recordaría la navidad de 2009, cuando corretearon por tierra, mar y aire al Toro y se deje de lloriqueos como los que publicó en estos días, de cuando pasó las fiestas de fin de año en la cárcel, redactados en forma macarrónica y sin una pizca de coherencia gramatical.

 A Medcom le pediría que reintegren a Casimiro Alvarado al noticiero matutino de Telemetro.

A Bobby Eisenmann le pediría que deje de alardear de sus propiedades en Coronado por Twitter y, sobre todo, que entienda la diferencia entre gravar y grabar.

A Isabel St. Malo le deseo que consiga el puesto en Naciones Unidas, OCDE o GAFI que anda desesperadamente buscando, ya que siempre fue complaciente con ellos. Y que arregle los líos de su hermanito antes de que salga del puesto.

A Ricardo Lombana le deseo que llegue a ser uno de los tres candidatos que corran para presidente porque de esa manera hace calistenia para una futura presidencia.

A Bebby Valderrama le pediría que informe de todos los contratos que le adjudicaron a COREMUSA en esta gestión.

 A José Muñoz, del Partido Alianza, suerte con sus alianzas, parciales o totales, valga la redundancia.

A la Oficina de Patrimonio Histórico del Instituto Nacional de Cultura le pido que aclare la diferencia entre restauración y remodelación.

Al Patronato de Panamá Viejo le auguro muchos éxitos en la conmemoración de los 500 años de la fundación de la ciudad de Panamá, que hasta ahora la ha enaltecido en forma didáctica y docente, dejando un legado de cultura en torno a la fecha y no de “pan y circo” como lo hace la Alcaldía, con orquestas de rumba y fiestas mundanas que no tienen nada que ver con la efeméride que se conmemora.

Al director de Finanzas del MITRADEL le regalaría un carro Ford para que pueda pasear con su familia a sus anchas.

Al contralor Humbert, Popi Varela y otros que no saben conjugar el verbo haber, por enésima vez se dice “hubo” no “hubieron”.

A MOVIN, unos lentes 3D para que vean con más claridad que lo que apoyaron en 2014 estaba financiado por Odebrecht, y no que se den cuenta ahora.

Y a mis inestimables trollecitos anónimos, que no duermen para leer lo que publico, ojalá que salgan del closet este año y debatan sin esconderse y se dejen de atacar a las mujeres que escribimos.

LEGALISMOS

Por Mariela Sagel, La Estrella de Panamá, 16 de diciembre de 2018

     En este país del istmo centroamericano, donde pareciera que la bonanza nunca se aleja (para algunos) y en el cual contamos con un sistema de metro, rascacielos que hacen palidecer de envidia a la ciudad estadounidense de Miami y el uso del dólar americano, –aunque últimamente éste se está viendo escaso, siendo suplantado por las odiosas monedas de 1 balboa (equivalentes a 1 dólar) sin que tengamos claro qué clase de extorsión nos quiere aplicar ahora la Oficina del Tesoro de los Estados Unidos— batimos récord por apegarnos a los legalismos.

     Desde el 11 de junio de este año y casi a diario, se estuvo celebrando el juicio contra el expresidente Martinelli, luego de que Estados Unidos lo deportara (lo habían apresado justo un año antes, el 12 de junio, y sometido a vejámenes que él solamente le había deseado a sus peores enemigos,como grilletes en los pies).  Se constituyó un tribunal de imputación con un juez de garantías (el magistrado Jerónimo Mejía) y un fiscal en la figura del también magistrado Harry Díaz.  Como coincidencia, cuatro días antes de que el expresidente fuera deportado a Panamá, renunció a su curul como diputado del Parlamento Centroamericano, ese mismo que él había catalogado, al inicio de su mandato como “una cueva de ladrones” y donde se fue a refugiar apenas salió de la presidencia para garantizarse inmunidad.  Como buen chapucero que es, la renuncia tuvo que ser “subsanada de forma” y no se atendió sino hasta fines de junio del presente año, cuando ya habían empezado las audiencias en la Corte Suprema de Justicia (CSJ). La renuncia perseguía que no lo juzgara el máximo tribunal de justicia sino un tribunal de juicio.

     Desde el inicio, el comportamiento del reo del Renacer, aparte de las tambarrias recurrentes que le daban cada día de por medio, y en las que exigía que lo llevaran a un centro hospitalario privado, su actitud iba desde el bravucón que ha sido desde que iba al Colegio a La Salle, al llorón que se convirtió por sus altibajos de ánimo, pasando por el lector que ostentaba con orgullo libros que en su vida se ha leído. Ahora que recapitulo, y gracias a una entrevista que me hizo Telemetro en mi casa, donde mostré los libros de los escritores Juan Eslava Galán y Santiago Posteguillo, éste último ganó el premio Planeta en octubre,considerado el nobel español, tanto por el prestigio como por el monto, le comenté al autor recientemente, cuando deambulaba por la FIL Guadalajara escoltado por dos gladiadores romanos, la inesperada publicidad que habían tenido sus libros.

     Durante seis meses, las audiencias del preso del Renacer acapararon la atención de los panameños y desgastaron a sus víctimas, que asistieron religiosamente a ver el “realit yshow” que se montaba en la CSJ.  De repente, uno de los magistrados que estaba por salir ya de esa desprestigiada instancia judicial puso a circular un proyecto de fallo en el que declina competencia en el caso del juicio que se le estaba siguiendo y en una votación sin precedentes, realizada el pasado viernes 7 de mayo, un día antes de la celebración del Día de la Madre (que en Panamá coincide con la celebración dela Inmaculada Concepción), se saca del ámbito donde se había estado deslindando la culpabilidad o inocencia de este señor y se manda a la justicia ordinaria, osea, ante un tribunal de juicio.  A la fecha no están claras varias aristas de este espinoso asunto:  si todo lo actuado y recabado por el Juez de Garantías va a tomarse en cuenta o se va a descartar, si le sumarán el tiempo que ha pasado en la cárcel, tanto en Panamá como en Estados Unidos a la eventual condena que reciba –si lo condenan, porque todos sabemos que el poder económico de Don Ricardo es infinito, como infinitas son las pruebas de que la justicia en Panamá está en estado catatónico y es corrupta– y para colmo, si lo dejarán participar en las elecciones del próximo año.  No se había acabado de divulgar la noticia dela “corrección fraterna” que se le aplicó al juicio de Martinelli cuando han salido toda clase de voces autorizadas anunciando que este señor va a ser el compañero de fórmula del candidato de su partido franquicia, el CD.

     En lo personal creo que podrá haber sido ilegal que la CSJ lo estuviera juzgando, pero es inmoral que esos mismos magistrados y otros destacados abogados (y personas no duchas en materias legales) no hayan advertido, desde hace seis meses, que la Corte no era competente en este caso.  Ni las víctimas de los pinchazos, ni el resto de la población, que estuvo pendiente del show montado, merecen ese irrespeto.

*Legalismo se define como “Formalismo legal excesivo”.