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LOS LIBROS DE JAVIER VALENZUELA

Por Mariela Sagel, Vida y cultura, 24 de julio de 2020, La Estrella de Panamá

     En la reciente tenida que tuvimos en SerTV sobre “Periodismo y literatura: amantes que se distancian” debatimos con un selecto grupo de académicos, periodistas, escritores y lingüistas sobre la simbiosis que ha existido (y ojalá siga existiendo) entre estas dos disciplinas que los une una misma columna vertebral:  la lengua, la palabra escrita, el hablar bien.

     Hace cosa de dos años, en la mágica ciudad de Tánger, en Marruecos, una ciudad que ostentó por muchos años el ser internacional y donde se juntaron pintores, artistas, millonarios, bohemios, escritores, actores y también espías, traficantes, y toda una pléyade de personalidades que le dieron ese carácter glamoroso y permisivo que hoy se traduce en decadente, pero aún así, encanta a los visitantes, encontré los dos libros que hoy reseño.

     En mi entusiasmo por visitar los lugares emblemáticos de la ciudad del estrecho, como también se le conoce, tomé la Rue de la Liberté, pasando por el mítico Hotel Minzah hasta la Place de France, para bajar por el Boulevard Pasteur, que me llevaría a la histórica Librairie des Colonnes, que funciona desde 1949.  Con una fachada que ostenta dos columnas rojas, entrar allí es como un viaje en el tiempo, ya que fue centro neurálgico de la vida literaria de Tánger, especialmente cuando Rachel Muyat, recientemente fallecida, fue la directora por treinta años, apodada también “la librera de Tánger”.

     En esa librería hay libros en español, inglés y francés, además de árabe y me prendé de un libro que por su portada me pareció muy interesante (y por su título) “Tangerina”, del periodista español Javier Valenzuela, que trabajó durante 30 años en El País como director adjunto en la redacción y corresponsal en Beirut, Rabat, París y Washington.  Fue el fundador de la revista Tinta Libre, especializada en crónica y reportaje y es autor del blog “Crónica negra”, consagrado a las relaciones entre actualidad y el thriller literario y cinematográfico.

     Valenzuela también ha tenido participación en tertulias televisivas, especialmente en las que llevaban a cabo Pepa Bueno e Iñaki Gabilondo.

     Nació en Granada, pero ahora vive entre Madrid y la Alpujarra, una región histórica de Andalucía que se encuentra dividida entre la provincia de Granada y la provincia de Almería, en las faldas de la ladera sur de Sierra Nevada. Ha publicado ocho libros periodísticos, el que sobresale el último, “Crónicas quinquis”.  Ciudadano del mundo por sus múltiples asignaciones internacionales, ha adoptado a Tánger y desde allí despliega una ingente labor cultural, con el apoyo del Instituto Cervantes y otras asociaciones culturales.

TANGERINA

     Publicado en 2015 por ediciones Martínez Roca, sello editorial de Planeta Madrid, es una novela fascinante que transcurre alternativamente entre 1956 y 2002 (o al revés) y en la que participan las principales personalidades que allí se daban cita o vivían cautivadas por la magia tangerina.  La trama principal gira en torno a un profesor de edad madura, Sepúlveda, que está desencantado del Instituto Cervantes, donde imparte clases y mantiene una relación clandestina con una de sus alumnas.  Como adelanté en el marco histórico, la historia va a la par de los primeros años de matrimonio de los padres del profesor, un periodista atormentado y una mujer bellísima, que vivieron en Tánger en los años cincuenta, en el esplendor de la vida bohemia, convirtiéndola en la capital del pecado y el glamur.

     El libro empieza con una cita del escritor rifeño Mohamed Chukri que escribió en torno al también escritor, pero estadounidense, “Paul Bowles, el recluso de Tánger”.  Deambula por los lugares emblemáticos de la ciudad y los personajes que la visitaban, como Truman Capote (que decía que en Tánger el tiempo pasa “sigiloso y con sandalias en los pies, como en un monasterio”).  Desde el principio se desencadenan los hechos que embarran a empresarios y políticos españoles en Marruecos y la incursión en las tecnologías de comunicación que hoy nos tienen esclavizados.

     Además de la interesante trama que despliega la novela, aclara el estatus de Tánger que, a comienzos del siglo XX, una vez repartido el país norteafricano entre Francia y España, se convirtió en un experimento sin precedentes.  Fue declarada ciudad internacional y entre 1923 y 1956 estuvo gobernada por siete potencias protectoras –Inglaterra, Francia, España, Bélgica, Portugal, Holanda e Italia – a las que se sumó Estados Unidos al final de la Segunda Guerra Mundial.

     Chukri, el escritor Ángel Vásquez, que en realidad se llamaba Antonio, autor de la “La vida perra de Juanita Narboni” (ganador del premio Planeta con “Se enciende y se apaga una luz” en 1962, cuyo monto se lo bebió todito y no dejó ni para el entierro) y todos los famosientos que en algún momento se dieron cita en Tánger, con sus extravagancias y fiestas estrafalarias tienen su momento en esta novela deliciosa, thriller y romántica, que lleva un toque de humanidad en una sociedad muy marcada para los marginados.  Los mitos, como el de Aicha Kandicha, un ser demoniaco que vaga por las noches y busca amantes y vuelve locos a los hombres, es uno que me llamó la atención y a través de la lectura de “Tangerina”, el autor es generoso con otros escritores que han dedicado libros a las contradicciones de la ciudad internacional.

     La relación con un amigo de la infancia, que está en posición contraria a la de Sepúlveda le duele en el alma al profesor, que acaba dándose cuenta de lo bajo que ha caído su amigo, por cuenta de la corrupción.

     Tema seductor, con innumerables referencias a autores que han abordado el complicado tema de las relaciones marroquís, “Tangerina” es apenas un abrebocas para la siguiente novela de Javier Valenzuela.

LIMONES NEGROS

     Con ese título la saga del profesor Sepúlveda sigue, esta vez en el Tánger de hace cinco años, 2015.  Esta novela también la conseguí en la Libreríe des Colonnes y desvela cómo la corrupción española atraviesa el estrecho en busca de nuevas oportunidades.  Un banquero es la pesquisa tras el cual está una capitana de la Guardia Civil, Lola Martín y ella suma a Sepúlveda a su investigación.

     El libro, cuya primera edición salió en 2017, fue publicado por Anates Gestoría Cultural dentro de la serie Adalid.  La generosidad del autor por sus colegas otra vez se manifiesta mientras transcurre la trama, que retrata la corrupción con su peor cara, con crímenes y negocios turbios, a la par de que descorazona la inoperante vía oficial para prevenirla.  En esta novela, además de los protagonistas mencionados, entra en escena una “femme fatale” de Tánger, oferente de fiestas alucinantes y propietaria de una casa con vistas inimaginables para el común de los tangerinos.  Pero también se muestra el enorme abismo que existe en esa sociedad que, como dice en la novela “no es un modo serio de hacer negocios: todo en su sitio, pero nada en orden”.

     Otra vez Valenzuela es generoso con las referencias a sus colegas, sin escatimar elogios, algo que no es muy común entre los autores, y a través de esas referencias uno valora el peso que ha tenido Tánger para los artistas y escritores.  Allí leemos referencias a las obras de Carmen Posadas, de Lorenzo Silva, de Orhan Pamuk.  A la tal Adriana, la femme fatale a la que me referí, la define como la encarnación del mal, mucho más letal que la protagonista de las novelas de Sherlock Holmes o personajes que han sido llevados a la pantalla, como Rita Hayworth o Sharon Stone.

     En una conversación sobre la marca España, la describe como asociada a crisis y corrupción.  Debate que da para muchos análisis y conversaciones, pero que son los trasfondos de lo que ocurre en la novela.

El periodista y escritor Javier Valenzuela

     Posterior a estos dos libros, Valenzuela publicó “Pólvora, tabaco y cuero”, en Ediciones Huso el año 2019, que abarca el tema de la resistencia al franquismo desde la proclama de Antonio Machado para que Madrid fuera el “rompeolas de todas las Españas” y propone como personaje al primer detective anarquista de la novela negra.  “Fue en España donde mi generación aprendió que uno puede tener razón y ser derrotado” escribió Albert Camus sobre la Guerra Civil Española.

Esperamos con ansias la continuación de la saga del profesor Sepúlveda en Tánger, para seguir disfrutando de la fina y descriptiva pluma de Javier Valenzuela.

LA BASTARDA DE ESTAMBUL

Por Mariela Sagel, Vida y cultura, 17 de julio de 2020, La Estrella de Panamá

     En la literatura turca brillan algunos nombres a nivel internacional que todos los bibliófilos conocemos, como el del ganador del Premio Nobel Orhan Pamuk, Ahmet Hamdi Tapinar, ya fallecido, o la escritora Elif Shafak.  Más de un milenio tiene la tradición literaria de lo que hoy es Turquía, desde el siglo VIII D.C. hasta la fecha.  Un escenario geográfico que abarca desde Mongolia Exterior a los alrededores de China, a través de Asia, el Cáucaso, el oriente medio y el norte de África, los Balcanes y Europa, hasta llegar al norte del continente americano. Una amalgama de orientaciones culturales que están arropadas por tradiciones chinas, indias, turcas, mongoles, rusas, árabe-persas, islámicas, sufí, judeocristianas, griegas, mesopotámicas, romanas, bizantinas, europeas, mediterráneas, escandinavas, germanas, así como inglesas, francesas y españolas, norteamericanas y latinoamericanas.

     Siempre receptiva a nutrirse de los valores, gustos estéticos y tendencias literarias de diversas civilizaciones, la cultura turca ha desarrollado una personalidad muy “sui generis”. Se mantiene dentro de sus propios códigos, previamente establecidos, pero siendo suficientemente flexibles para adaptar innovaciones e, inclusive, cambios radicales o revolucionarios.

     “La bastarda de Estambul”, la novela de Elif Shafak que hoy nos ocupa, fue un resonante éxito editorial desde su primera edición en 2006 y en ella se resumen lo cotidiano y lo histórico, teniendo como protagonista la ciudad emblemática de Turquía, Estambul, que rezuma colores, aromas y la magia de sus calles.  Es la historia de dos familias que están unidas por la tragedia que separó a los turcos y armenios a principios del siglo XX, el llamado “holocausto armenio”, que implicó la deportación a la fuerza y el intento de exterminar la cultura de ese pueblo.  Esto ocurrió cuando reinaba el Imperio Otomano, antes de que se formara la República de Turquía en 1923 y dejó a muchas familias divididas, dos de las cuales se ven representadas en esta novela.

     El relato es fascinante, sus protagonistas son en su mayoría mujeres y en él resaltan por encima de todas las diferencias la capacidad de dos chicas de traspasar el dolor y el resentimiento que arrastra la historia.  Es una propuesta muy valiente y poderosa que entrelaza secretos, colores y aromas.

ELIF SHAFAK

     Es una escritora de origen turco que ha publicado 11 novelas y varios ensayos. De 48 años, escribe indistintamente tanto en turco como en inglés, y ha sido traducida a 50 idiomas.  Se le considera la escritora más leída en Turquía, que es mucho decir teniendo a un premio Nobel turco.  Ha sido docente en universidades de Turquía, Inglaterra y Estados Unidos.  Acérrima defensora de los derechos de las mujeres, del colectivo LGBT y de la libertad de expresión, sus obras tienen como constante las culturas y tradiciones literarias para unir oriente con occidente, resaltando la historia, la filosofía, el sufismo, la mujer en la sociedad, las minorías y los inmigrantes.  Hace 10 años fue distinguida con la Orden de las Artes y Letras de Francia.  Sus padres se divorciaron (él era filósofo, ella diplomática) y Elif se crio con su madre, y de allí deviene que, al no haber crecido en una familia patriarcal tradicional, lo refleje en sus obras.  Vivió su adolescencia entre España, Jordania y Turquía.

     Estudió relaciones internacionales en la Universidad de Ankara y obtuvo una maestría en Ciencia en el Género y Estudios de la Mujer.  Su tesis se basó en la Deconstrucción de la Feminidad a lo largo del Entendimiento Cíclico de los Derviches* Heterodoxos en el Islam.  También recibió el grado de doctora en filosofía de la misma universidad.

La escritora Elif Shafak

     Otro de sus libros más leídos es “El arquitecto del universo”, una espléndida novela que nos habla de un deseo tan hondo como la vida misma, un mensaje de amor que se esconde entre las piedras de las calles de Estambul.

     Armenia es un país que fue república soviética y está ubicada en la región montañosa del Cáucaso, entre Asia y Europa.  Tiene fronteras con Turquía, Georgia y Azerbaiyán. Es una de las primeras civilizaciones cristianas y se conservan en su territorio templos emblemáticos, incluso se cree que, en el Monte Ararat, que está en la frontera con Turquía, se posó el Arca de Noé, después del diluvio universal.

LA BASTARDA DE ESTAMBUL

     El relato empieza con el intento de aborto de una de las cuatro hermanas Kazancı, la más rebelde, Zeliha, que da a luz a Asya, a la que cría en el matriarcado en el que conviven, sin revelarle nunca quién es su padre y a quien siempre, a pesar ser su madre, llamará tía.  Cada una de ellas tiene una característica especial que la distingue: una hace tatuajes, otra enseña historia, la otra invoca a los “djinnis” y así va sucediendo la trama bajo la observación de la gran matrona, Petit Ma.

     Del otro lado del océano hay otra familia, la Tchakhmakhchian, a la que pertenece Armanoush, joven armenia- estadounidense, engendrada en los Estados Unidos por el único hombre de la familia Kazanci, Mustafá, que se fue de Estambul hace 20 años para no volver.  Divorciado de la madre de Amy, como le llaman, vuelve a casarse con una típica gringa de Arizona. Amy se la pasa entre San Francisco, donde vive su familia materna y Arizona, donde ahora vive su padre con su madrastra.

     Describe de una manera fantástica a las dos matronas de ambas familias, la abuela Gülsüm, a quien compara con Iván El Terrible y a Petit-Ma.  También están presentes los gatos que por generaciones han sido parte de la familia estambulita, llamados Sultán I hasta el V.

     Las dos chicas, Amy y Asya tienen en común que se reúnen tanto física como virtualmente en unos cibercafés, uno llamado Café Kundera (en Estambul) y el otro Café Constantinopla (en Estados Unidos) y tienen debates interesantes con personas que usan sobrenombres bastante estrafalarios.

     A través de esta novela entiendes la posición de las mujeres de diversas clases, que conviven en Turquía.  Está muy presente la carga histórica, el nacionalismo y la religión en sus vidas, teniendo como trasfondo el tema armenio.

Derviches danzantes

     Es una lectura ligera, pausada, que hace referencia a muchas costumbres y personajes de la historia turca, como los derviches, los jenízaros y los muchos platos típicos, además del ritual de reunirse en la mesa a comer.  También es un grito por visibilizar a las diferentes mujeres que viven en Turquía rodeadas o impactadas por el nacionalismo, la religión y los tabúes sociales.

     Armanoush, Amy, va en busca de sus raíces a Estambul, creyendo que es un país retrógrado y obsoleto, y se encuentra una prima moderna en su vestir y en sus pensamientos y una sociedad de avanzada, a pesar de las tradiciones religiosas.  Una ciudad que es como gran barco de ruta incierta. Y ese viaje, que lo hace a escondida de su familia, desata una serie de pasiones que van a revelar los secretos de ambas familias unidas por la tragedia que separó a turcos y armenios y, al final, según escribe la autora “la vida es una coincidencia, aunque a veces toca a un “djinni” (un genio en la mitología de la mitología semítica) poder comprender ese hecho”.

     Un libro donde se aprende de tradiciones, de historia, de fortalezas, de pasiones y de secretos, de la mano de una narradora impecable como Elif Shakaf. “El libro muestra que más allá de las ideologías políticas, familiares, nacionalistas…somos humanos. Nos duele lo mismo, buscamos el significado a nuestra existencia, queremos encontrar nuestro lugar en el mundo, y tenemos crisis existenciales”. Quizás lo que busca la autora sea ponernos frente un espejo, donde podamos ver nuestro propio reflejo en su historia.

*Derviche es un miembro de un grupo religioso musulmán sufí (de carácter ascético o místico), conocido como tariqa. Dentro de las fraternidades sufíes, que se organizaron por primera vez en el siglo XII, impusieron un liderazgo y una disciplina prescrita a los postulados derviches a ayudar a su jeque. Se les identifica con un baile en el que dan vueltas.  Son muy representativos de Konya, región en el centro de Anatolia.