Archivos de la categoría Cultura

Día de los museos

Lunes 18 de mayo de 2015

Este importante evento resalta la importancia que tienen estos centros para las comunidades.

Hoy, lunes 18 de mayo, se celebra el Día Internacional de los Museos, que es un evento coordinado por el Consejo Internacional de Museos (ICOM). Este importante evento resalta la importancia que tienen estos centros para las comunidades. El ICOM define el museo como una organización sin fines de lucro, una institución permanente al servicio de la sociedad y su desarrollo, que conserva, investiga, exhibe y transmite el patrimonio material e inmaterial de la humanidad y su medio ambiente con propósitos educativos, de contemplación y de placer. Es un día que sirve de plataforma para concienciar al público sobre los retos actuales de los museos en el desarrollo de la sociedad a nivel internacional.

En Panamá existen algunos museos que seguramente jamás han sido visitados por los ciudadanos, porque no tenemos la cultura de integrar la visita a los museos como parte de nuestro esparcimiento o de nuestro conocimiento. Está el Museo de Historia Natural, en la Plaza Catedral, donde sesiona el Consejo Municipal, ubicado en un edificio de estilo neoclásico construido en 1910. Narra nuestra historia desde la época colonial hasta la era republicana. A su lado, el portentoso Museo del Canal Interoceánico, en el edificio que fue sede de las oficinas de la Compañía del Canal Francés, la primera empresa que empezó a construir el paso transístmico. Yendo por el Casco Antiguo también se puede visitar el Salón Bolívar, que es donde se celebró el Congreso Anfictiónico (está en la sede de la Cancillería) convocado por el libertador Simón Bolívar.

Saliendo de ese circuito, está el Museo Afroantillano y sobre la avenida de los Mártires, el Museo de Arte Contemporáneo, un antiguo templo masónico en lo que fue la Zona del Canal. Hacia las afueras, por un lado, está el Museo de la Biodiversidad, recientemente inaugurado en la Calzada de Amador y el Centro de Visitantes de Panamá Viejo, antes de llegar a las ruinas donde estuvo la primera ciudad de Panamá.

Y usted, ¿hace cuánto visitó un museo?

El Nóbel que peló la cebolla

Domingo 19 de abril de 2015

El alemán nacido en Polonia, Günter Grass, también falleció el pasado 13 de abril, a los 88 años, era un artista plástico: pintaba, esculpía y grababa.”

El Nóbel que peló la cebolla

Mariela Sagel
marielasagel@gmail.com


El alemán nacido en Polonia, Günter Grass, también falleció el pasado 13 de abril, a los 88 años, era un artista plástico: pintaba, esculpía y grababa. Causó una gran polémica su libro autobiográfico Pelando la cebolla en 2007, donde reconoce su pasado nazi, cuando perteneció a las juventudes hitlerianas contando con apenas 15 años.

De origen cachubo (‘ni alemanes de verdad ni suficientemente polacos’) tuvo también su dosis de mea culpa. Era inconfundible en su pinta de bigote incontinente y poblado, con una pipa que encendía constantemente. Fue también la gloria viva de la literatura alemana actual y un referente moral desde que en los años 60 insistía en la culpa de una nación como Alemania, que permitió sin preguntas la llegada de Adolfo Hitler al poder y como consecuencia de ello, uno de los detonantes de la guerra más devastadora que haya conocido la humanidad.

Su obra más conocida fue El tambor de hojalata , cuyo protagonista principal era un niño que en un momento dado decidió dejar de crecer (Oskar Matzerath se llama) y se convierte en un enano, un loco sexualmente obseso, un criminal… en cualquier caso una especie de conciencia del Tercer Reich que, con sus redobles, destruye todo orden marcial. Se nota la influencia en su prosa de la novela picaresca española.

El libro fue publicado en 1959 y cuando la tradujeron, la España de Franco la prohibió por blasfemo y pornográfico. Grass también tiene otras obras importantes, incluyendo una trilogía que integra El tambor de hojalata , obra que fue llevada al cine.

Gabo tuvo a Justin Webster, que no cejó en su obsesión por hacerle un verdadero homenaje. Galeano y Grass también encontrarán quien los muestre con sus mea culpas y sus valores profundamente humanos.

Al final, los une a los tres la ternura. Como cantó recientemente Silvio Rodríguez en la Cumbre de los Pueblos, con su Escaramujo : ‘el saber no puede ser un lujo’. Allí están las obras inmortales de los que nos ha llevado el mes de abril: García Márquez, Galeano y Grass.