Archivos de la categoría Devastación y Deforestación

No podemos pasar agachados

MARIELA SAGEL

marielasagel@gmail.com

El Siglo, 9 de Mayo de 2011

La semana pasada se dio un evento trascendental, al congregarse un grupo completamente heterogéneo de personas y agrupaciones, para elevar, con responsabilidad, su preocupación y oposición al proyecto de construir en el solar donde estuvo la Embajada Americana, en la Cinta Costera, una torre financiera donde estarán, en 70 pisos, oficinas tanto públicas como de empresas privadas.

El planteamiento no solo atenta contra el raciocinio de los que sabemos que no se pueden combinar ambos públicos de manera óptima, sino que se congestionaría un área que de por sí ya tiene sus servicios colapsados. Meter a 9,000 usuarios que ocuparían 4,000 estacionamientos soterrados en el área de Bella Vista es de una visión tan demencial como caprichosa, que privaría a los residentes de ese sufrido barrio de las brisas marinas a las que están acostumbrados, además de que crearía un cuello de botella a unas calles que ya no dan más.

Peor aún es el hecho de que las pretensiones de la construcción de la torre son las de despojar al Hospital Santo Tomás de sus jardines y del Centro Nacional de Biológicos, un depósito valioso de todas las vacunas que previenen enfermedades en el país y hasta en la región, construido hace unos años gracias a una donación de 9 millones de dólares, para erigir en su terreno un Centro de Convenciones. ¿Se imaginan el acceso a ese sitio si se celebra un evento similar a los que se dan en Atlapa y no hay dónde estacionarse?

No se conocen los estudios que respaldan la viabilidad de este proyecto, pero fue inclemente la demolición de la estructura que ocupaba la Embajada Americana y ahora nos enteramos de que se les pagó a los gringos una indemnización de 18 millones de dólares. Patrimonio Histórico firmó la resolución aprobando la construcción de este proyecto, se cambió la zonificación en forma expedita y en estudios y desarrollo de planos se han desembolsado varios cientos de miles de dólares.

De ejecutarse, peligra el Santo Tomás, el hospital del pueblo, como lo llamó su fundador, el Dr. Belisario Porras y ya se han unido a la causa tanto los empleados como los médicos de ese centro. Desde septiembre del año pasado, muchas voces se han levantado contra este proyecto y hoy lunes, 9 de mayo, las organizaciones y personas que nos oponemos a este despropósito, presentaremos una denuncia ante la Procuraduría. No podemos pasar agachados ante este hecho que afecta a todos.

 

Entre Jazmines

MARIELA SAGEL

marielasagel@gmail.com

El Siglo, 14 de Febrero de 2011

La semana pasada estuvo llena de acontecimientos tanto a nivel nacional, como internacional. Las reformas al Código Minero vigente en Panamá lograron pasarse, a tambor batiente aún cuando una encuesta esa misma semana arrojó que más del 60% de las personas entrevistadas no querían para este pequeño país la minería a cielo abierto. A los Buneau Varilla del Palacio Justo Arosemena no les importó con las protestas de las poblaciones indígenas –que siempre son las que ponen su cuota de dolor y sangre, y luego nos olvidamos de ellas – sino también de los ambientalistas, de la mentada sociedad civil y de los partidos políticos. ¿Cuándo va a entender la sociedad civil que su reticencia a vincularse con figuras políticas lo que hace es más fuerte al adversario?

Tuvimos la II Vigilia por el Rescate a la Dignidad Humana, en apoyo e insistencia para que el gobierno nacional acepte su responsabilidad y asuma lo concerniente a la recuperación de los dos jóvenes que sobrevivieron a la masacre ocurrida en el Centro de Cumplimiento de Tocumen. Precisamente en esos días salió un reportaje de una señora que sobrevivió al accidente del bus en octubre del 2006 y cómo ha sido tratada tanto en Panamá como en el exterior, al punto que está ya reintegrada a su trabajo. El gobierno nacional asumió el costo de los tratamientos que ella necesitaba, aunque el bus no era propiedad del Estado. En el caso de los quemados, ellos estaban bajo su custodia, así que por fuerza le corresponde a ese Estado, asumir su restablecimiento, aunque hayan sido jóvenes que estaban privados de su libertad por cometer actos que afectaban a otros, pero ninguno estaba allí por asesinato.

La semana cerró con la claudicación en Egipto del presidente Mubarak y la sanción de la ley de minería. Una de cal y otra de arena. El pueblo egipcio se cansó de no tener oportunidades para crecer y a punta de mensajes cibernéticos logró hacer una revolución, que se ha denominado ‘de los jazmines’. Hoy es el día de los valentines, donde todo el mundo demuestra su amor hacia sus compañeros y amigos. Pensemos por un solo momento en nuestra patria, tan azotada por tanto desatino gubernamental y elevemos el discurso, para que se rescate la dignidad humana en esta sociedad, que parece tan indiferente a los serios problemas que enfrentan las poblaciones marginadas y las clases que menos tienen.