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LA CITA CULTURAL DEL AÑO

Por Mariela Sagel, El Siglo, 13 de agosto de 2018

El martes 14 de agosto se inaugura la Feria del Libro (FIL), que este año tiene al Estado de Israel de invitado de honor. Es una magnífica oportunidad para que todos los panameños nos acerquemos a esa fuente de sabiduría que son los libros.  La entrada cuesta $4.00 para adultos, $2.00 para jubilados y $1.50 para niños.  La Cámara Panameña del Libro tiene disponibles unos busitos desde el lote donde quedaba el Instituto Justo Arosemena, para que el que va en auto pueda estacionarse allí y ser trasladado sin costo, y también un bus desde la terminal de Albrook que, cada hora, llevará y traerá a los interesados en esta fiesta cultural imperdible.

Se tiene a pensar que la lectura, la literatura y temas relacionados está reservada para una élite y nada más alejado de ese prejuicio.  Es precisamente la lectura y adquirir conocimientos lo que permite a los ignorantes, a los marginados, salir de esa situación y superarse y por qué no, llegar a ser una élite.  Arturo Pérez Reverte, el famoso escritor español, se refería hace poco a que no se imaginaba cómo sería la vida de alguien que no lea.  Yo tampoco me la imagino, aunque la vea a diario, en los pobres alienados que se pasan la jornada de trabajo mirando sus teléfonos móviles o el horizonte. “¿Qué mejor compensación por una vida mediocre o frustrada que un buen libro que te haga soñar?”.

No sé cuánto cuesta la entrada a las ferias comerciales que se realizan, pero la inversión que se hace para entrar a la FIL redunda en el estímulo a la curiosidad de los niños, en la recreación del Callejón juvenil, en la participación con versos o canciones en el Zaguán Literario, en las presentaciones de libros de toda clase, hasta de quiromancia.  Anímate a embriagarte de literatura y cultura este año en la FIL.

LAS PROMESAS INCUMPLIDAS

Por Mariela Sagel, Facetas, La Estrella de Panamá, 5 de agosto de 2018

Lo primero que le viene a uno a la mente es que el título “Promesas incumplidas” se refiere a la falta en que han caído los gobernantes en hacer válidos sus planteamientos de campaña.  Pero en esta oportunidad hablamos del libro que se titula así, “Promesas incumplidas” del filósofo español Javier Moscoso, que se presenta en Panamá esta semana, y que es una “historia política de las pasiones”.

Moscoso vino hace dos años para la Feria Internacional del Libro de Panamá (FIL) y presentó durante la realización de ésta su “Historia Cultural del Dolor”, que es un tratado de las experiencias humanas que nos pertenecen a todos.  Nos anticipó que estaba trabajando en el libro que ahora ha venido a presentar y que fue publicado el año pasado bajo el sello Taurus de la editorial Penguin Random House Mondadori.

Promesas incumplidas

Javier Moscoso es profesor de investigaciones en el Instituto de Historia del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), una agencia estatal adscrita al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades del gobierno de España, doctor en Filosofía y ha sido profesor invitado por algunas de las mejores universidades y centros de investigación del mundo, incluyendo la Universidad de Harvard, la de Chicago, el Instituto Max Planck en Berlín y la Sorbona, en París.  “Historia cultural del dolor” ha sido traducido al inglés y al francés, y esa edición, la francesa, recibió el premio Libr’à Nous en el año 2015.

Su nombre y apellido son similares a los de un político y jurista español que fue Ministro de la Presidencia del primer mandato del presidente Felipe González, desde 1982 hasta 1986.  Hace dos años, cuando vino a Panamá, le pregunté si la coincidencia del nombre le había causado confusiones y si eran parientes.  Me aclaró que no tenía ningún vínculo familiar, que el apellido era común y que tener el mismo nombre ha sido una suerte y una condena.  Suerte porque su homónimo fue un hombre que supo entender la función pública, concedió una serie de privilegios en términos de días y tiempo de libre disposición a los funcionarios, que se conocen como “los moscoso” y eso ha hecho mucho bien, y le ha abierto puertas cuando ha realizado gestiones. Pero también es una condena por tener que ir explicando que no tienen relación. Por ejemplo, cuando se presentó el libro “Historia cultural del dolor”, el periódico El Mundo hizo una reseña, señalándolo como uno de los mejores libros del año y puso la foto del exministro.  El jurista Moscoso tiene 86 años y nuestro guapo filósofo apenas 52.

El filósofo Javier Moscoso

LA CONFIGURACIÓN EMOCIONAL DEL PRESENTE

Javier Moscoso se acerca a lo que Juan Villoro definió como la cortesía del filósofo: la sencillez.  Esa definición se la escuché el año pasado al escritor mexicano en un acto de homenaje al también español, y también filósofo, Fernando Savater.  Ya desde el libro que presentó anteriormente nos anunciaba que el dolor del desamor, el del corazón roto, era uno que examinaba a profundidad en su próximo libro.  Me dijo, en forma textual que “Esto es parte de la historia de las ambiciones, porque las personas entienden que tienen derecho a casarse por amor, y que pueden casarse fuera del matrimonio de conveniencia, entonces entienden que su nuevo vínculo emocional está construido sobre unos parámetros, y entonces aparece un fenómeno muy interesante, la promesa incumplida en el contexto amoroso, la traición amorosa, que deriva en los celos. Pero si nos atenemos solamente a la traición amorosa, aquellas personas que han sido abandonadas a sus esperanzas sentimentales padecen una enorme cantidad de sufrimiento.  Un sentimiento que se ha visto muy bien reflejado en la literatura, pero poco estudiado en otras ciencias”.

En este libro vemos un trazado casi cincelado de la historia del sentimiento de igualdad, de la ambición insatisfecha, de la ambición ligada a la promesa igualitaria y al desengaño que marcó el Romanticismo, e indaga en el papel que la indignación, la cólera, el resentimiento, la envidia o el amor desempeñaron en los cambios sociopolíticos de los últimos siglos.  Ambición, resentimiento, celos… “Promesas incumplidas” explora las emociones más estrechamente relacionadas con la rivalidad, pero también la fraternidad, el patriotismo, la compasión o la amistad.

Para poder hacer llevadera la lectura de este magnífico libro, Javier Moscoso toma la referencia de un escritor que se encerró voluntariamente en un asilo-prisión y con la ayuda de una gran cantidad de fuentes documentales, explora el destino, esencialmente oculto y olvidado, de las pasiones humanas.

Este preciado tratado de la historia política de las pasiones tiene ocho secciones, que van desde la demencia, la pasión expatriada, la promesa igualitaria, la economía moral de la ambición, la pasión contrariada hasta las pasiones de la rivalidad, el amor y el tratamiento moral.

Empieza diciéndonos, en la introducción, que “quien miente no quiere recordar, quien incumple sus promesas busca que los demás olviden, quien deshonra sus acuerdos persigue reconstruir el pasado de modo que el eco de sus viejas palabras caiga en la indiferencia”.

     Y continúa estableciendo que “quien miente realmente calla.  Quizá con el tiempo, se dice, la letanía de su silencio llegue a sugerir que nada tuvo lugar como los demás lo recuerden.  Tal vez los años consigan borrar la sombra de la sospecha o la marca de la ignominia.  Quizá la traición pueda reinterpretarse a la luz de un presente más benévolo o sumergirse para siempre en la oscura noche de la desmemoria”.

Javier Moscoso

Tal como fue su mecánica de estudiar las pasiones, “si la memoria prevalece, la historia de la deslealtad se confundirá con la historia de la locura”.  Se desarrollan escenarios que lo hacen a uno meditar y realmente meterse en el intrincado mundo de las pasiones, sin que el libro sea de autoayuda, muy por el contrario, es una forma de profundizar en la forma en que reaccionamos ante las denuncias, desde las acusaciones de infidelidad matrimonial, los celos profesionales e inclusive, las traiciones familiares y un tema que en este año cobra especial relevancia, la falta de cumplimiento de las promesas políticas.

Javier Moscoso cumplirá una apretada agenda durante toda la semana, ya que sostendrá una conversación con el Comité Nacional de Bioética bajo el título “Descifrando el dolor: una discusión desde la filosofía, la medicina, la naturaleza, la literatura y el arte”, que será moderado por la Dra. Ela Urriola, evento que se llevará a cabo en la Biblioteca Nacional el martes 7 de agosto a las 6:30 de la tarde; un conversatorio bajo el título “Las emociones en la política y la política de las emociones” el 8 de agosto, a las 7 de la noche, en la Centro Cultural de España-Casa del Soldado, en coordinación con el Centro de Iniciativas Democráticas (CIDEM) en el que participarán junto al autor los politólogos Jorge Giannareas y Giulia de Sanctis; la presentación del libro en la Librería de Panamá Viejo, el jueves 9 de agosto, a las 6 de la tarde y un café filosófico  con el título “Pasiones de la modernidad: el amor y el miedo como dispositivos políticos” con la participación del grupo El laberinto de Dionisos, de la escuela de filosofía de la Universidad también en la Casa del Soldado, en el Casco Antiguo, el viernes 10 de agosto a las 5 de la tarde.  Todas estas actividades están abiertas al público.

Hablar de filosofía en un país que desdeña las humanidades toma relevancia desde el punto de vista de que urge rescatar su práctica y también su estudio.  La filosofía es una doctrina que usa un conjunto de razonamientos lógicos y metódicos sobre conceptos abstractos como la existencia, la verdad y la ética basados en la esencia, las características y las causas y efectos de las cosas naturales como el ser humano y el universo.  Fue acuñada por Pitágoras en la Antigua Grecia y significa “amor por la sabiduría”.  La integran varias ramas, como la metafísica, la Gnoseología (teoría del conocimiento), lógica, ética, estética, filosofía política, del lenguaje, de la mente y de la historia.

Dejémonos envolver por esta pasión por comprender la configuración emocional del presente leyendo “Promesas incumplidas” de Javier Moscoso y escuchando su sencilla pero profunda explicación de la historia política de las pasiones.