Archivos de la categoría El accionar público

TENDENCIAS DEL MOMENTO

Por Mariela Sagel, La Estrella de Panamá, 15 de septiembre de 2017

El pasado lunes 11 de septiembre se cumplieron 16 años del ataque perpetrado contra las torres gemelas en la ciudad de Nueva York que inició una guerra contra el terrorismo a nivel mundial.  Inmediatamente después de este hecho insólito empezó la guerra de Afganistán (en octubre) contra los talibanes, supuestos responsables del ataque al World Trade Center.

También ese día 11 de septiembre se cumplían 44 años del golpe de estado contra el gobierno del Presidente chileno Salvador Allende, que dio paso a una época de terror y represión contra todos los que apoyaron en su momento el gobierno de la Unidad Popular.  El golpe, perpetrado por el General Augusto Pinochet, estuvo apoyado por el gobierno de los Estados Unidos y la Agencia Central de Inteligencia (CIA).  Tanto el primero como el segundo son censurables desde todo punto de vista, con sobradas razones para exigir que no se olviden.

En Panamá tuvimos una invasión gringa en 1989 para ponerle fin a la dictadura militar de Manuel Antonio Noriega, que trajo a 26 mil soldados que cayeron desde helicópteros nuevos en aguas fangosas con el único fin (supuestamente) de capturarlo.  Este hombre, que recién falleció y pagó sus culpas en cárceles estadounidenses y francesas, además de en Panamá, se entregó voluntariamente a las tropas invasoras.

Después de casi 28 años poco hemos hecho por conocer la verdad.  El año pasado se conformó una comisión del 20 de diciembre de 1989, que ha estado evaluando mediante entrevistas y audiencias públicas los ataques que por tierra, mar y aire ejecutó el ejército de los Estados Unidos.  En su misión establece claramente que no está entre sus tareas la de discernir sobre los temas políticos que caldeaban el ambiente en esos años sino analizar los hechos mismos de la cruenta invasión y los posteriores saqueos y daños al comercio, la industria y el agro, así como los muertos y desaparecidos que no se sabe dónde fueron enterrados.

Resulta ineludible que esta comisión reciba el apoyo de toda la ciudadanía, porque echar al olvido el hecho más doloroso de nuestra historia es negar nuestra identidad nacional e impedir que nuestro pueblo se encuentre con su propio pasado.  Nunca en la historia del país se perdieron o afectaron tantas vidas, ni ocurrió tanta destrucción.  Por ser un pasaje trágico y luctuoso, no se le puede dar la espalda.  En su momento, la Asamblea General de Naciones Unidas calificó la intervención en Panamá por parte del gobierno de los Estados Unidos como “una flagrante violación al derecho internacional de la independencia, soberanía e integridad territorial de los estados”. (Resolución 44/240 del 29 de diciembre de 1989).

Esta misma comisión ha estado trabajando para que de una vez por todas se decrete el 20 de diciembre como día de duelo nacional y que éste no se convierta en día puente, si cae en fin de semana, como se logró hace un par de años con el 9 de enero.

Tendemos a prestarle atención a asuntos superficiales, como el que ha tenido a todo el mundo opinando recientemente, de una mujer tirando bolsas de basura en varios puentes de la ciudad, o a un artículo de un folclorista que se refirió a la procuradora como una mujer guapa.  Pero esa misma señora no avanza en las investigaciones de todos los escándalos que han tenido al país en el ojo de la tormenta mediática desde hace más de un año y los pronunciamientos de unos y otros –hasta de los que no deben meterse en temas internos del país– lo que hacen es tirar una cortina de humo sobre las responsabilidades que todos esperamos que cumpla la Procuraduría General de la Nación en los casos que tiene que investigar.  Desde junio se nos prometió la lista de los involucrados en el caso Odebrecht y todos los meses sale una excusa nueva para no afrontar ese delicado asunto.  Ahora el entretenimiento es que si un comisionado de la policía le hizo propuestas sexuales a un cabo.  Estamos abusando de la civilización del espectáculo, y los medios noticiosos contribuyen a eso, porque se convierten en una especie de corregiduría o episodios del programa “Caso cerrado”.

Tanto el gobierno, como los medios de comunicación y las redes, que han puesto los temas intrascendentes como #trendingtopics, debemos ser más serios y enfocarnos en lo verdaderamente importante y urgente, que es adecentar al país.

LA CONMEMORACIÓN DE LOS 40 AÑOS

Por Mariela Sagel, El Siglo, 11 de septiembre de 2017

La semana pasada se conmemoraron 40 años de la firma de los Tratados Torrijos Carter, denominados en un magnífico video que produjo la secretaría de comunicación del PRD como “la religión que unió a Panamá”.  Fueron muchas las actividades que resaltaron esta efeméride, principalmente la que llevó a cabo la Autoridad del Canal de Panamá, la develación de una escultura con la figura de Omar Torrijos en la Fundación que lleva su nombre, –donada por el gobierno de China, hecha por un artista chino –, la solemne y didáctica ceremonia que le dedicó la Asamblea Nacional al tema, con dos oradores de lujo, como Aristides Royo y Luis Navas, además del sub administrador del Canal, Manuel Benítez, y una gran conferencia celebrada en la sede del partido PRD donde debatieron Adolfo Ahumada y Aristides Royo, ambos negociadores.

Fue una semana extenuante pero gratificadora, sobre todo por ver el respaldo que muchos panameños, después de 40 años, le dieron a la causa nacional que nos unió para recuperar el usufructo de nuestro mayor activo nacional: la posición geográfica.  Muchas embajadas, instituciones importantes (como el Centro Carter) y diversas entidades se unieron a esta celebración.

Pero la mezquindad se evidenció, una vez más, en el gobierno nacional. Durante el acto de la Asamblea, ni un solo representante del ejecutivo ni del órgano judicial se hizo presente, y que yo me haya dado cuenta, ni una sola alocución a la fecha emanó de la malograda Secretaría de Comunicación.  Encima de que los gobiernos arnulfistas o panameñistas, como se quieran llamar, se opusieron no solo a los tratados sino a la ampliación, fueron los que les tocó recibir en las ceremonias oficiales, por esas vueltas del destino, tanto la administración del Canal de Panamá el último día de 1999 y hace un año inaugurar la ampliación.  Podrán negar la figura de Omar Torrijos, pero no podrán negar que convirtió la causa del Canal en la religión que nos unió.