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LA MUJER DEL PELO ROJO

Por Mariela Sagel, Vida y Cultura, La Estrella de Panamá, 16 de diciembre de 2018

     En la pasada Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL),la más importante de habla hispana, la apertura del salón literario “Carlos Fuentes” estuvo a cargo del escritor turco Orhan Pamuk, que ganó el premio Nobel de Literatura en 2006.  El escritores un hombre apuesto de 66 años, locuaz y extrovertido y que presentó su más reciente novela, “La mujer del pelo rojo” en el auditorio Juan Rulfo, el salón más grande de la Expo Guadalajara, espléndido edificio que alberga los congresos y exposiciones que se realizan en esa ciudad.

     Su interlocutora en esta magnífica presentación fue la autora estadounidense-mexicana Jennifer Clement, presidenta del PEN International, la primera mujer que llegó a esa posición desde la fundación de esa agrupación en 1921.  Mujer erudita, con un perfecto inglés y español, conversó de todas las aristas que esta novela, de apenas 288 páginas con el escritor turco, lo que resultó una delicia para los asistentes,especialmente los que, como yo, ya nos habíamos leído el libro.

El autor, Orhan Pamuk, con sus presentadores, Jennifer Clement.

     Tuve la dicha de sentarme al lado de mi admirado escritor colombiano Héctor Abad Faciolince en el avión hacia Guadalajara y él iba releyendo el libro de memorias de Pamuk, “Estambul, ciudad y recuerdos”, que yo también me había releído en abril, cuando estaba visitando Turquía.  Los libros de este ganador del premio Nobel casi siempre redundan en una de las capitales de lo que fuera el imperio otomano y se anclan generosamente en las vistas al Bósforo, las mezquitas y sitios de interés, como la Hagia Sophia, y los parques y plazas donde se reúne la gente común.

HISTORIA DE AMOR Y PARRICIDIO

     Si bien el libro no tiene la estatura de los otros libros de Pamuk, quizá por su extensión, como pueden ser “Nieve”, “Me llamo rojo” o “El museo de la inocencia”, para mí resultó sumamente interesante el mezclar fábula, relato mitológico y tragedia contemporánea con tan buen resultado. La fusión y confrontación de las culturas oriental y occidental entran en colusión y el resultado es desgarrador.

     Se recrea en el Estambul de los años 80 y transcurre por 30 años, con su crecimiento desmedido y la adopción de culturas occidentales que van dejando de lado las tradiciones turcas. Se basa en dos mitos fundacionales como son Edipo Rey, tragedia de Sófocles (cultura griega) y la historia de Rostam y Sohrab, que fue inmortalizada por el poeta persa Ferdousi en la epopeya del Shahname o Libro delos Reyes.  Absorbentes las dos, se entrelazan como fondo de esta novela de ideas que profundiza en temas familiares y, sobre todo, en la figura paterna.

La mujer del pelo rojo

     El protagonista, de joven, se va a un pueblo a buscar agua con su maestro, Master Mahmut, y tras arduos días de trabajo y sin encontrar agua(aunque el maestro pocero era un experto) se asoma al pueblo y se enamora a primera vista de una mujer que tiene el pelo rojo y que forma parte de una compañía de teatro.  En las noches el chico y su maestro (especie de padre adoptivo) solían contarse fábulas y,debido a una relación tormentosa con su padre, que era farmacéutico y además político incómodo –que abandona finalmente a la madre— tenían siempre en el repertorio la tragedia de Sófocles, en la que Edipo mata a su padre, se casa con su madre (sin saberlo) y tiene hijos con ella.  Como castigo, al enterarse, se saca los ojos.

     En cuanto a la fábula de Rostam, es un héroe iraní muy poderoso y contiene la historia y el folclore persa antes de la adopción del islamismo(cuando su religión era la zoroástrica). De forma recurrente, Rostam es el gran héroe y su llegada al mundo se vio dificultada por su gran tamaño, lo que hizo sufrir mucho a su madre hasta que le practicaron una cesárea (lo que era casi inusual).  Rostam poseía una fuerza extraordinaria,llegando a matar, con solo un golpe, un elefante blanco de un rey.  Pero la historia más famosa y popular en ese libro, el Shahnameh es en la que mata a su propio hijo Sohrab.  No saben que son padre e hijo, se dan cuenta cuando ya el hijo está herido.

Un día Cem,el chico que fue a trabajar al campo a buscar agua se encuentra desesperado porque no encuentran agua, obsesionado con la mujer del pelo rojo y porque el inversionista que pagaba sus estipendios no desembolsará ni una lira más hasta que no obtengan agua de un pozo, y huye del sitio, dejando al maestro en lo más profundo del mismo, sin saber si está herido de gravedad.  Trata de pedir ayuda, pero al no obtenerla se marcha.

     En “La mujer del pelo rojo”, como una invocación a lo que tanto conversó con Master Mahmut, Cem se regresa a casa, estudia, se casa, pero su mujer no puede concebir.  No logra entrara la carrera que aspiraba, -quería ser escritor– sino que estudia comercio y establece, por su habilidad, un imperio de construcción.  Casualmente llama a la empresa Sohrab, por el hijo que no ha logrado tener. Cem no hurga en el pasado, como Edipo, trata de olvidar, pero siempre tiene presente la interrogante de qué destino habrá corrido su maestro.

     Y por esas casualidades de la vida, vuelve al lugar donde hace 30 años estuvo cavando un pozo, Öngören, y se da cuenta de que ha prosperado,es casi parte ya de Estambul (del otro lado del Cuerno de Oro) y se reencuentra con algunas personas que conoció en su breve periplo por allí.  Siente aprehensión de preguntar por Master Mahmut pero resulta que el pocero logró encontrar agua y de allí la prosperidad del pueblo y la veneración que por él sienten. Y también lo bien que habló siempre del joven ayudante que tuvo.

     Casi al mismo tiempo se entera de que tiene un hijo y su abogado, así como su mujer le previenen de que seguramente lo que quieren es extorsionarlo pues ahora es un próspero empresario de la construcción.  Se reencuentra con la mujer del pelo rojo,que coincidentemente fue amante de su padre. El desenlace es más que demoledor,la magia de repetir las historias si uno se apega demasiado a ellas se hace evidente. Como se dice, la vida sigue al mito. En este libro se hace patente.

ORHAN PAMUK

     El escritor turco Pamuk ganó el Premio Nobel de Literatura con54 años.  En algunas de las reseñas que leí de este libro, “La mujer del pelo rojo”, señalaban que era una obra menor,incluso de que no debieron darle el premio tan joven o con una obra literaria tan breve.  Pamuk estudió cuatro años de arquitectura y pinta, y su constante es la melancolía y la añoranza.  También es un duro crítico político.

Orhan Pamuk

     En muchos casos, los escritores que han llegado a obtener el preciado galardón son criticados por las siguientes obras que publican, como ha sido el caso de García Márquez, Vargas Llosa, por hablar de algunos de los latinoamericanos.  Con Pamuk pasa igual,se espera demasiado de él y en cambio, el libro no deja de tener sus recovecos interesantes y sus claves sicológicas que toca desentrañar.

     Con esta historia, dura y desgarradora, pone de manifiesto la colusión de dos culturas colindantes, la griega y la iraní y en lo personal, el resultado es muy interesante.

¿CULMINA LA SAGA?

Por Mariela Sagel, Vida y cultura, 2 de noviembre de 2018, La Estrella de Panamá

Muchos saben que yo tengo absoluta devoción por los libros (y los artículos y tuits) de Arturo Pérez Reverte, el escritor español que creó ese personaje mítico llamado El Capitán Alatriste.  También que formo parte de una selecta cofradía de hinchas del autor que se llama el Círculo Alatriste, que algún día, tarde que temprano, lograremos que el ex reportero de guerra venga a Panamá, donde no recala desde que cubría en Centroamérica los conflictos armados, especialmente en El Salvador.

Hace dos años don Arturo, que además de navegante y defensor de los perros, es académico de la Real Academia Española de la Lengua, inició una serie con un personaje un tanto diferente a Diego Alatriste.  Su nombre: Lorenzo Falcó y contrario del primero, no tenía escrúpulos, era un vil canalla.  Pero era guapísimo, todas las mujeres querrían irse a la cama con él y los hombres tomarse una copa.  La primera novela de la serie, titulada “Falcó”, se ubicaba en Salamanca y regiones aledañas de la geografía de España, en medio de la guerra civil y espiando para uno y otro bando, pero no era sobre ese conflicto por el que atravesó ese país.  Le siguió “Eva”, que se escenifica en Tánger, puerto estratégico de Marruecos, donde convergen el Océano Atlántico con el Mar Mediterráneo, en medio de una disputa entre unos barcos que contenían materiales invaluables para uno y otro bando: los franquistas y los soviéticos.  Aquí Falcó da una muestra de debilidad al perdonarle la vida a una rusa (que ya venía desde la primera novela) porque respeta su absoluta convicción en lo que está haciendo y también porque le ha generado una especie de amor demoledor.

SABOTAJE

Ahora continúa (no me atrevo a decir que concluye) la saga con “Sabotaje”, que se lo lleva a Paris, en los finales de los años treinta, cuando Picasso estaba pintando el cuadro Guernica para la exposición internacional de Paris y esa obra era el motivo principal de protesta por parte de los republicanos españoles, que se lo habían comisionado.  Acababa de ocurrir el bombardeo del pueblo vasco Guernica (1937) y de allí la inspiración sobre el tema. Falcó logra hacerse amigo de Picasso al punto de que éste le regala un dibujo y en forma subrepticia atenta contra el cuadro.

Sabotaje

Esto definitivamente que ha causado un revuelo en el mundo literario, porque como a Pérez Reverte no le pica la lengua en decir lo que piensa, ha asegurado que Picasso no era el artista comprometido que todos pensamos que era, sino un pesetero que cobraba caro por su arte.  Mujeriego y maltratador, la concepción del Guernica lo pilló en un momento crucial de su vida: acababa de tener un hijo con su mujer y tenía a su amante embarazada.  Muchas tormentas ocurrían en su vida al mismo tiempo.  Eso se explicó hasta la saciedad en su retrospectiva del año pasado de 70 años del Guernica en el Museo Reina Sofía, que después ha viajado a otros sitios.

Pérez Reverte también se saca el clavo poniendo a algunos personajes a los que le tiene tirria en medio de ese mundo de glamour y apariencia como era Paris, incorporando a Marlene Dietrich, André Malraux y Ernest Hemingway (aunque a estos últimos nos los llame por su nombre) y vengándose, en cierta forma, de ciertos aspectos que no le gustaban del francés y del gringo, a quien le dan una paliza.  También reencarna a Peggy Guggenheim en una atractiva viajera con la que Falcó se engarza en apasionados “mènage á trois”.  No faltan las escenas de buen sexo con antiguos amores que va encontrando en el camino.

Uno de los aspectos más interesantes del libro son las descripciones.  Pérez Reverte no escatima en detalles de los pliegues en el pantalón, el sombrero Panamá bien colocado o el pitillo para el cigarrillo, mucho menos en la gomina del pelo o su rectísima raya a la izquierda o derecha, como la use el personaje en su cabellera. Yo pensaba que esos detalles eran “flecos”, como él los llamaba, de otros libros en los que no había podido desplegarlos, pero que en este contexto ayudan a que uno recree el ambiente donde se desarrolla la historia, la huela, la siente.

EL AUTOR

En la presentación que hizo el autor en la Feria Internacional de Guadalajara, la presentadora que seleccionaron no estuvo a la altura, y se pasaron el poco tiempo hablando del amor que definitivamente Pérez Reverte siente por los perros (de hecho, publicó este año otro maravilloso libro titulado “Los perros duros no bailan”, donde el protagonista, que habla en primera persona, es un perro) y la felicidad que le produce su oficio: escribir.  No hay un día, según él, que no disfrute la elaboración de sus historias y se acueste pensando en qué va a escribir al día siguiente.

Arturo Pérez Reverte

Yo me quedé con la interrogante de si Falcó va a continuar y cuál es el próximo proyecto del prolífico escritor.  Seguramente el personaje da para un par de historias más, en el contexto que le tocó vivir (y apuesto a que el autor tiene otro montón de flecos guardados que utilizar).  Mencionó que van a hacer una segunda serie de “La reina del sur”, libro que fue llevado a la televisión y que se convirtió en un fenómeno en su momento. O quizás nos sorprenderá con un tema nuevo, producto de sus muchas vivencias como reportero de guerra y como navegante.

De igual forma me quedé con la pregunta del infundado antifeminismo que profesa, que no es tal sino todo lo contrario: las mujeres en los libros de Pérez Reverte son fuertes, decisivas y con ello nos rinde un homenaje a todas las mujeres que tomamos nuestras propias decisiones.

“Sabotaje” de Arturo Pérez Reverte es definitivamente una de las novelas de la serie “Falcó” pero espero que no sea la última. Para un hombre que es feliz escribiendo y cuya única ideología es su biblioteca, el seguir encantándonos con sus historias es imprescindible y urgente.  A nosotros nos hace feliz leerlo.