Archivos de la categoría Literatura

LA RENDICIÓN Y LA GENERACIÓN X

Por Mariela Sagel, Facetas, 22 de septiembre de 2017

En España, como en muchos países, existió una Generación X de escritores, entre los que está Ray Loriga, de 50 años, y que este año ganó el XX Premio Alfaguara con su novela “Rendición”.  El jurado, presidido por Elena Poniatowska, (la Poni, para muchos de los que la queremos tanto) la definió en su dictamen como “Una historia kafkiana y orwelliana sobre la autoridad y la manipulación colectiva, una parábola de nuestras sociedades expuestas a la mirada y al juicio de todos.  A través de una voz humilde y reflexiva con inesperados golpes de humor, el autor construye una fábula luminosa sobre el destierro, la pérdida, la paternidad y los afectos”.  Entre los jurados estuvieron Santiago Roncagliolo, Juan Cruz y Pilar Reyes.

Rendición

Ray Loriga es una especie de “enfant terrible” madrileño que de joven quería ser como Mark Twain, Joseph Conrad o Marguerite Duras, por los muchos viajes y experiencias que éstos tenían.  Desde su primera novela, Lo peor de todo, ha sido identificado como representante del realismo sucio, explotando la fórmula underground, que tiene ecos de rock y beat, para los entendidos.  Según se lee en las muchas reseñas que se han publicado de su libro premiado, tiene una personalidad franca, áspera e irónica y no esconde la gran influencia que tuvo Juan Rulfo en su narrativa, especialmente este año que se cumplen 100 años de su nacimiento.  “Yo no sería quien soy sin Juan Rulfo. Eso para empezar. Todo lo medianamente inteligente que salga en Rendición, probablemente lo vi, de alguna manera, en la sombra de Juan Rulfo. Porque es muy difícil caminar sin sombras; las sombras son amparos, cobijos, protecciones e ideas que se prolongan, y según es el Sol más larga es la sombra”, explicó en una entrevista el autor.  Es un admirador de Bob Dylan, quien se ha nutrido del cine negro y ha escrito guiones para Pedro Almodóvar y Carlos Saura.

QUIEN ES RAY LORIGA

     Su verdadero nombre es Jorge Loriga Torrenova, hijo de un padre dibujante y una madre actriz, que además es escritor de diez novelas, varios guiones y protagonista de varios escándalos. Es obsesivo con el rock, los años 90, el alcohol, la memoria “arbitraria y caprichosa” y el germen de la escritura, ha dicho que escribe sobre la marcha, sin pretensiones ni etiquetas.  Para él “la escritura nace de la lectura y de un análisis personal riguroso sobre lo que se lee y luego de una formulación de tus propias capacidades con respecto a tus intereses literarios. Y eso puede hacerse con la guía de un profesor vivo o de un profesor muerto, como son todos los clásicos, o con la guía de un profesor vivo que no esté delante de ti, como tus contemporáneos. No creo que sea obligatorio que un escritor tenga que formarse con un título o con un aula o proceso académico determinado”.  Su novela “Rendición” es sorprendente, abrasiva e inquietante.

Ray Loriga

Sobre los términos a los que se refirió el jurado, de ser kafkiana y orwelliana, la definición del primer adjetivo, según la Real Academia de la Lengua es que “actualmente se usa para referir cualquier situación complicada, absurda o surrealista. Sin embargo, muchos han sido los que han criticado el mal empleo de este término por no reflejar en su totalidad la visión del escritor checo Frank Kafka. Un uso más acertado sería el de un adjetivo para determinar una situación o estado emocional específico generado por los desafíos e incertidumbres a los que se enfrenta el hombre contemporáneo. Al igual que la mayoría, Kafka cedió a las demandas de la sociedad, sobre todo a la presión de su padre –que no consideraba la escritura como una profesión–, por lo que estudió la carrera de derecho, y más tarde ejerció como burócrata en una compañía de seguros para pagar sus gastos”.

Y sobre orwelliano, se refiere a George Orwell y haciendo analogía sobre todo de su obra 1984, la clave del término es que, aunque el proceso descrito por Orwell parece propio de regímenes totalitarios, también puede ocurrir en sociedades democráticas. “Bastaría con un uso del lenguaje por parte de las autoridades deliberadamente enrevesado o de eufemismos políticamente correctos para estar ante una sociedad orwelliana”.

RENDICIÓN

     La novela es puntual, se trata de una pareja que por razones de una guerra –la que nunca sabemos dónde ocurrió ni en qué bando estaban – es evacuada de su “comarca” junto al resto de los pobladores.  Escrito en primera persona, el hombre, que antes fue el empleado de su mujer y ahora su marido, se refiere siempre a ella, nunca dice su nombre.  Sus dos hijos se fueron a esa guerra que no se sabe si terminó o si ellos la sobrevivieron y recogen a un chico que no habla, el único que tiene nombre en todo el relato.

Se trasladan con todas las vicisitudes de una migración forzada a una ciudad transparente, donde todo es de cristal, donde se ven todos lo que hacen los otros, y los inoculan contra la infelicidad y los olores por medio de una cristalización.  Suena extraño pero es cautivante, devastador y con tantas descripciones como extrañas y misteriosas.  Una novela que se sale de los cánones a los que estamos acostumbrados.

Pródiga en situaciones desconcertantes, guiños de humor y de erotismo, lazos familiares indestructibles, Ray Loriga ha logrado una novela fenomenal. Nacido el mismo día que Kurt Cobain, e hijo de los llamados “babyboomers”, la consigna de esa generación X era vivir joven y rápido para dejar un bonito cadáver. Y Ray Loriga se ha convertido en el ídolo de esa generación y según han dicho los expertos, “lo hace con una novela empática que pone el dedo en la llaga, comenzando de nuevo con una frase brutal: “Nuestro optimismo no está justificado”. Y es que, según Ray, Rendición habla de quiénes somos de verdad cuando nos cambian las circunstancias: “A veces el hambre aprieta y la dignidad mata”.

Ray Loriga estará con su novela en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, aunque desde que obtuvo el XX Premio Alfaguara la ha presentado en muchas capitales del mundo.  Yo aspiro a poder entrevistarlo y asistir a su presentación, para oír de su propia voz el desenfado que dicen que le caracteriza, porque la mejor parte de él, que es Rendición, ya la disfruté con su lectura.

 

LA LIBRERÍA DE PANAMA VIEJO

Por Mariela Sagel, Facetas, 3 de septiembre de 2017, La Estrella de Panamá

El pasado 9 de agosto, en el Centro de Visitantes del Conjunto Monumental Histórico de Panamá Viejo, se inauguró la Librería de Panamá Viejo, en el marco de la firma de un convenio entre el director del Archivo de Indias, Dr. Manuel Ravina y el presidente del Patronato Ernesto Boyd, para la publicación de un libro que conmemore los 500 años de la fundación de la primera ciudad de Panamá, el 15 de agosto de 1519, que incluirá imágenes que reposan en ese famoso archivo, ubicado en Sevilla.  Allí se verificó la entrega del premio del I Concurso Internacional de Ensayo Histórico Panamá Viejo 2019 que ganó el historiador chiricano Mario Molina, que tanto ha aportado con sus inmejorables libros a conocer nuestro pasado y genealogía.  Esta librería, diseñada de forma sencilla y luminosa, se nos presenta como un nuevo y esperanzador espacio cultural, que tanta falta nos hace, en una ciudad que abre centros comerciales más de los que necesita y un país que remedia la inseguridad invirtiendo en más cárceles.

El Patronato del Centro del Conjunto Monumental de Panamá Viejo, que fue designado como tal mediante Ley 91 de diciembre de 1976, custodia 28 hectáreas de las 60 que fueron originalmente las que conformaron la primera ciudad de Panamá en el Pacífico, en 1519. En julio de 2003 el Comité de Patrimonio Mundial de la UNESCO lo incluyó al conjunto monumental en su lista como una extensión del Distrito Histórico de Panamá. Gracias a la ley 30 del 6 de febrero de 1996, lo que hasta ese momento era solamente un monumento nacional, (Ley 91 de diciembre de 1976 modificada por la Ley 16 de 2007) le permitió contar con fondos públicos y gestionar proyectos que generen ingresos para su mantenimiento.

El patronato está conformado por el Club Kiwanis de Panamá -que lo preside-, el Instituto Nacional de Cultura, la Autoridad de Turismo de Panamá, Banistmo y la Fundación RILEMO. Ha recibido la ayuda y respaldo de algunas gestiones de gobierno, que han comprendido la importancia de preservar nuestra historia, y empresas privadas que han unido esfuerzos para la construcción y apertura del Museo, que muestra de forma interactiva cómo fue la vida de esos pobladores de las clases elitistas de nuestro país así como la sede de los representantes de la Corona española y autoridades de la iglesia, los dos grandes puntales de la sociedad colonial a mediados del siglo XVI y que fueron desalojados por el ataque del pirata Henry Morgan en 1671.

Gracias a la dedicación y tenacidad del patronato, el conjunto monumental ha podido ser rescatado de las invasiones de pobladores aledaños, de piqueras de buses y se ha ido recomponiendo el incesante transitar por el medio, que tanto daño le hizo por el peso y el ruido que producía, y los linderos, así como sus ruinas, se han ido modificando y en el caso de éstas últimas, acondicionando para que sean utilizadas en eventos de diversa índole, unos de los más representativos los que se realizan en el verano, como son el festival de música antigua y conferencias y presentaciones de libros o temas históricos, bodas o ceremonias de diversas índoles.

Ahora, con la apertura de la librería y el museo, el sitio da pasos firmes para estar a la altura de los grandes monumentos históricos del mundo.

LA LIBRERÍA

Regentada por Ediciones Balboa, una empresa editorial que está operando en Panamá desde el año 1998, y que hasta la fecha se ha especializado en la edición y promoción de libros de lujo, –los denominados “coffee table books”–, con títulos como “Canal de Panamá”, “Los Parques Nacionales de Panamá”, “Patrimonio de la Humanidad”, “Panamá”.  Ediciones Balboa también produce posters, postales, guías y revistas de alta calidad, y una gran cantidad de artículos promocionales para las tiendas del Museo del Canal, de las esclusas del Canal y otros. Sus dueños son propietarios de más de 60 tiendas en museos en España, entre ellos el Museo Reina Sofía (y todos sabemos las bellezas que se pueden encontrar en las tiendas de museos).

Recién abierto, es un espacio muy iluminado con libros de diferentes editoriales del mundo, donde sobresalen títulos de Anagrama y Alfaguara, además de libros de otros sellos  que raramente se consiguen en Panamá, como Siruela, y se está a la espera de muchos más en las próximas semanas.  Tiene una primorosa área infantil, donde los niños van a deleitarse con libros que pueden sumergirse en las bañeras y otros títulos interactivos.  Orientado al público ávido de conocimientos, que sí lee y consume libros –contrario a las desafortunadas declaraciones que el año pasado quisieron justificar el cierre de una librería en Panamá por razones puramente crematísticas – ofrece libros impecables de cocina, de manualidades, históricos y también los imprescindibles libros de narrativa moderna que nos llenan a todos de tanta tibieza intelectual.

Todas las ventajas de la librería de Panamá Viejo, ubicación, estacionamientos, amplias salas para recorrer todos sus estantes y demás se complementan con un horario que se extiende hasta el domingo, de manera que no hay excusa para no pasar por allí durante las horas libres del fin de semana.  Estoy segura que con la vocación que han tenido sus administradores, en ofrecer “un sitio de encuentro” pronto va a ser un referente para todos los que quieran presentar un libro, realizar una tertulia o simplemente invertir horas metiendo las narices en el dulce placer que produce buscar libros, encontrarlos y leerlos.