Archivos de la categoría Literatura

RUMBO A CENTROAMERICA CUENTA

Por Mariela Sagel, Facetas, 21 de mayo de 2017

Mañana lunes estará presentando su libro “Si te vieras con mis ojos” el escritor chileno Carlos Franz, galardonado como la mejor novela publicada en 2015-2016 por la Bienal Vargas Llosa. Y aprovecha esta escala en Panamá ya que va en camino al festival Centroamérica Cuenta, gran fiesta literaria que tendrá como lema “Nosotros y los otros” en Managua, Nicaragua. Este encuentro reunirá a 90 escritores, editores, traductores, periodistas y cineastas de Europa, América del Sur, Norteamérica y América Central.  El equipo organizador lo preside Sergio Ramírez. Este año estará dedicado a los escritores y académicos franceses André Malraux y Albert Camus. Y a recordar el centenario del nacimiento de Juan Rulfo y Augusto Roa Bastos y medio siglo de la publicación de “Cien Años de Soledad”, de Gabriel García Márquez.

Carlos Franz es abogado y escritor y además es columnista en los diarios El País, de España, La Nación, de Argentina y La Segunda, de Chile y en la revista Letras Libres.  Ha recibido muchas distinciones y ejercido ambiciosos proyectos docentes en varios países.  Es miembro de la Academia Chilena de la Lengua y el lunes pasado presentó ante ese ente rector de la lengua española en su país al escritor Antonio Skármeta.

“Si te vieras con mis ojos” es una novela romántica que combina tres personajes ligados a una mujer, la aristócrata Carmen Arriagada: el pintor paisajista y retratista alemán Johann Moritz Rugendas, más conocido como Mauricio Rugendas, que vino a América para ilustrar la naturaleza exuberante que nos distinguía; el naturalista inglés Charles Darwin, influyente proponente de la teoría de la evolución a través de la selección natural, justificándola en su obra de 1859 “El origen de las especies”.  Darwin vino a Chile en misión de recolector de materiales en el barco Beagle, para cartografiar la costa de América del Sur; y el marido de Carmen, un militar venido a menos.  Los tres giran en torno a la aristócrata chilena que por su correspondencia de más de 16 años con el pintor del que se enamoró (Rugendas) es considerada la primera escritora chilena.

Si te vieras con mis ojos

AMOR ETERNO

Solemos pensar que las novelas románticas deben ser cursis y melodramáticas, pero en el libro de Carlos Franz se deja a un lado esa creencia para imbuirnos en un laberinto de pasiones que llegan a los extremos de aceptar lo que en algún párrafo dice “el mejor modo de volver eterno un romance es matarlo.  O quizás dejarlo incompleto”.  Cuando Rugendas regresó a Alemania, Carmen Arriagada le escribió cartas tan encendidas que esas fueron las que impresionaron y guiaron al escritor para investigar ese tiempo del siglo 19 y entregarnos un libro magnífico y de narración muy ágil y sugerente.

SKARMETA EN LA ACADEMIA DE LA LENGUA

     El discurso de presentación de Carlos Franz en la Academia Chilena de la Lengua celebraba los cincuenta años desde que se publicó el primer volumen de cuentos de Antonio Skarmeta, catalogándolo como la aspiración de toda una generación chilena que quería cambiar el mundo, quizás la última de estirpe romántica y en uno de esos cuentos, “El entusiasmo”, tiene la fe de bautismo del héroe skarmetiano.

Carlos Franz presenta en la Academia Chilena de la Lengua a Antonio Skármeta

En cincuenta años el escritor, hoy académico, Antonio Skármeta, ha escrito mucho y obtenido varios reconocimientos, entre ellos el Premio Planeta (por “El baile de la Victoria” en 2003) y visto sus historias que han sido llevada al cine, además de habérsele reconocido como Premio Nacional de Literatura en 2015.  Carlos Franz, en su enjundiosa presentación destaca cómo un escritor como su colega, de manera solitaria, entra en comunión con el universo y transforma ese encuentro en relato. Y agrega  “Pero esta comunión duele –es melancólica– si no la compartimos, si no dejamos que otros participen de ella. La escritura es una propuesta amorosa feliz sólo cuando es correspondida por un lector”.

Y continúa: “Antonio Skármeta ha continuado, con rara coherencia, ese proyecto literario. Un proyecto de difícil sencillez y ambiciosa sinceridad, orientado por un ideal que justifica, mejor que otros, el quijotesco oficio de la literatura: escribimos para aliviar nuestra soledad y la del mundo”.

Por su parte, Skármeta, en sus palabras de ingreso a la Academia Chilena de la Lengua, se refirió a la poesía de San Juan de la Cruz y la presencia de la tradición literaria española en su obra.  En ellas destacó que la poesía es un gesto de comprensión y amplificación de la realidad y se refirió a un libro suyo que ganó premio Casa de las Américas en 1969, “El ciclista de San Cristóbal” y que le dio visibilidad más allá de su Chile natal, emulando el pedaleo del protagonista a la perenne ilusión que tiene el escritor de vencer la muerte con imágenes.  Y finalizó su disertación con estas palabras: “Este es el tránsito al que aspira mi prosa, es mi modo de reverenciar la poesía. De allí que poetas como Pablo Neruda y Gabriela Mistral aparezcan hasta como protagonistas de mis novelas no hay más que un paso”.

Antonio Skarmeta ingresa a la Academia Chilena de la Lengua

Y en este paso por Panamá que hace Carlos Franz, que nos contará la emoción y el entusiasmo de Antonio Skármeta al ingresar a la Academia Chilena de la Lengua rumbo a Centroamérica Cuenta es relevante destacar que dos académicos nuestros, Gloria Guardia y Jorge Eduardo Ritter van a estar presentes en ese festival.

Gloria Guardia estará en la mesa “Centroamérica en busca de un lector”, que coordinará Miguel Huezo (poeta y ensayista salvadoreño) y en la que se debatirán los problemas sociales, políticos y económicos que enfrenta la región, así como la responsabilidad que tiene la literatura dentro de esos problemas.  También hablarán de los temas que preocupan a la literatura en Centroamérica y la incidencia que tiene en la realidad del istmo centroamericano.

Es muy relevante la presencia de Gloria Guardia en este encuentro porque la crítica la considera una escritora centroamericana, hija de padre panameño y madre nicaragüense Su abuelo materno, el Dr. Benjamín Zeledón, ostenta el título “Héroe Nacional de Nicaragua”.  Además, Guardia es miembro de las Academias Panameña, Colombiana y Nicaragüense de la Lengua y Vicepresidenta del PEN Internacional.

El programa incluye, presentaciones de libros, talleres, conversatorios, la premiación del V Certamen de cuento breve Centroamérica, presentación de autores y de obras ganadoras de premios literarios en español, exposiciones, conferencias sobre Albert Camus y André Malraux, conmemoración de los 100 años de Juan Rulfo, simposio sobre el Popol Vuh (recopilación de narraciones míticas, legendarias e históricas del pueblo maya guatemalteco), conversatorio entre cuatro premios Alfaguara, literatura hecha música, y literatura hecha cine.

Gloria Guardia

Algunos de los que estarán presentes en ese festival son Jaime Abello, director y cofundador de la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo, Héctor Aguilar Camín, de México, periodista, escritor e historiador. Daniel Alarcón, peruano, novelista y periodista, y profesor de periodismo de Columbia University.  También destaca la participación de Gioconda Belli, de Nicaragua, novelista y poeta, presidenta del PEN de su país. Juan Bolea, español, Piedad Bonnet, de Colombia, Alonso Cueto, de Perú, que estuvo en la pasada feria del libro de Panamá y considerado uno de los más importantes narradores peruanos de la actualidad.

Leila Guerriero, de Argentina, periodista, cuyos textos han aparecido en las principales revistas Vanity Fair,  Rolling Stones, El Malpensante y Gatopardo. Lucía López Coll guionista y cineasta cubana y su marido, el escritor Leonardo Padura, cuya fama y alcance rebasa estas páginas. Ángeles Mastretta, mexicana, ganadora del Premio Rómulo Gallegos y Jorge Perugorría, el acto cubano que estuvo recientemente en el IFF Panamá para el estreno de Kimura y que protagoniza las películas de las historias de Padura.

En apenas cinco versiones, este festival multidisciplinario ha logrado captar la atención de muchos intelectuales y amantes de la palabra, la música y las imágenes y Panamá estará dignamente representado así como en su periplo, Carlos Franz se tomó el tiempo de presentarnos su magnífica novela.

UN POETA EGIPCIO QUE RECITA EN ESPAÑOL

Por Mariela Sagel, Facetas, 7 de mayo de 2017

El pasado 24 de abril se dio a conocer el fallo del Premio Centroamericano de Literatura Rogelio Sinán 2017, que organiza anualmente la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP) y cuyo ganador fue el poeta nicaragüense Silvio Páez Rodríguez.  Uno de los jurados era un poeta que escribe en español, cuya lengua materna es italiana, pero que nació en Egipto, Fabio Morábito, y que viajó a Panamá gracias al apoyo que brindó la Embajada de México a ese concurso.  Morábito es  investigador de la UNAM y también traductor, y durante su breve paso por este país compartió una interesante tertulia sobre su obra, y una breve entrevista conmigo.

El fallo del jurado establece que la obra ganadora “es un libro sobre una ciudad con sus vacíos, su incomunicación y sus miserias, pero también con momentos luminosos”.  Se dieron dos destacadas menciones.

UN PREMIO QUE ALTERNA GÉNEROS

El premio está dedicado a Rogelio Sinán, nuestro más insigne poeta y novelista, y alterna géneros como el cuento, novela, poesía y fue creado en 1996 para estimular la creación literaria en Centroamérica y es el único galardón a nivel internacional que organiza Panamá.  Cuenta con una bolsa de $10,000 y año tras años ha ido ganando en prestigio.  La entrega del premio se verificó el pasado 28 de abril.  Se celebra y premia en la semana del 25 de abril, día del nacimiento de Sinán, en la isla de Taboga en 1902.

En la tertulia con Morábito, en la que se habló de la traducción como una especie de traición (porque se es infiel a la traducción literal y porque una traducción técnica necesita creatividad, y allí es donde viene la traición) el poeta destacó que la poesía solamente se puede escribir en lengua materna, y en su caso, es la italiana, aunque después aclaró que él escribe en español.  También conversó del tema de subrayar los libros, y cómo es interesante ver qué subraya un lector y qué subraya otro, pero más interesante es volver a leer un libro y comparar qué subrayó en un tiempo y qué hubiera subrayado en otro tiempo.

Otro de los temas abordados en esa tertulia, fue la del escritor versus el redactor, y contó cómo un escritor conocido, para redactar una nota de excusa escolar, tomó horas, para escoger las palabras apropiadas, lo que no sería el caso si escribiera sus textos creativos o históricos.

Morábito es columnista de Clarín, y estuvimos intercambiando las técnicas de escritura de los artículos de opinión, donde hay un límite de palabras que nos obligan a ahorrar adjetivos y adverbios, a ser concisos con las ideas que se exponen y sobre todo, a exponer muy claramente las mismas.

Se refirió a su libro titulado “El idioma materno”, donde debate sobre cómo escribimos.  Es un libro muy personal, que trata de contestar la pregunta de por qué escribimos, y qué determinó esa vocación, que la llamó extraña.  El escritor siempre duda de lo escribe, aunque gane el premio Nobel. Y leyó unos pasajes de ese libro y también algunos de sus poemas.  Como la mayoría de los asistentes a esa tertulia eran mexicanos, muchos conocían sus poemas y les pedían que los leyera.  Y dio una verdadera cátedra de cómo leer y cómo subrayar libros y cómo los libros, cuando se terminan de escribir, ya no le pertenecen al autor, aunque siempre se quiera escribir mejor.

Morábito está casado con brasileña, sin embargo, él no habla el portugués y ella, en cambio, habla el italiano y ahora, el español, por el lugar donde viven y trabajan, México (llegó allí a los 14 años con su familia).  Dijo sentirse mal no haber hecho el esfuerzo por aprender el portugués. Recitó algunos versos sobre temas tan variados como las mudanzas, su nacimiento en Alejandría, Egipto, el por qué no le ha regalado nunca un anillo a su esposa, y todos fueron de una sensibilidad desbordante.

Fabio Morabito con el Embajador de México, José Ignacio Piña Rojas en la tertulia organizada en la embajada

CONVERSACION CON MORÁBITO

Traduttore, traditore” es una máxima italiana antiquísima, del siglo 16, que establece que “La comparación de un traductor a un traidor significa que la traducción de un texto de un idioma a otro nunca puede cumplir perfectamente con el texto de la obra original”.  Morábito trabaja en un instituto de investigaciones filológicas y allí hay un departamento de letras clásicas, donde se dedican a traducir los libros clásicos, griegos y latinos, y las traducciones son infames, porque son literales, palabras por palabras.  Es un proto-español incomprensible, porque no se atreven a traicionar, porque no se dan cuenta que el que va a leer a un clásico no es un hombre de otros tiempos sino de ahora.  Hay que traicionar para que lo que se dice tenga sentido.

En el libro de Milán Kundera “La Broma”, aporta el poeta, recuerda que cuando lo leyó traducido al francés, cuando ya él estaba escribiendo en esa lengua, se indignó por la forma en que se había tratado su texto.  El traductor no puede alardear, ni puede corregir.

Le pregunté si ese fenómeno no pasaba igual con el editor, a lo que Fabio Morábito me dice que en la tradición de lengua española no hay mucha injerencia, pero sí la hay en la inglesa.  Puso el ejemplo de Raymond Carver, cuentista, que le tocó un maestro al que el autor le daba los cuentos y el editor le fue dando forma a tal punto que el mismo autor se sometió porque lo encaminó por un estilo particular, pero llegó el momento en que se sintió oprimido por él.  Al final se tuvo que librar, y Fabio lo ha leído en versión original y en la versión editada.  Y ambas versiones le gustan.  En lo personal, en el ámbito hispano, no sucede, y él añora esa intervención atinada.

Fabio Morabito

Durante la tertulia, hubo mucha participación.  Morábito reitera que escribe en español, a pesar de que Dante decía que la poesía solo se podía escribir en lengua materna.  Pero le queda la duda si sería mejor poeta en italiano.  Y lo ha hecho, sin embargo, lo que salió fue anodino, no se sentía comprometido, era como un instrumento bien manejado pero no vivido a fondo.  Escribe en español porque forma parte de una realidad lingüística social y cultural en su México de adopción.

En su casa paterna hablaban en italiano, cuando salieron de Egipto, pero al mudarse a México empezaron a hablar en español, y eso ha prevalecido.

Otra de las opiniones que me llamaron la atención en la tertulia, y le pregunté cuando conversamos, era que para ser devotos hay que inventar la infidelidad.  Me aclaró que no inventarla, sino ser infiel.  Y eso se refiere otra vez a la traducción.  Hay que ser fiel al espíritu del texto.

OTRO ADMIRADOR DE KAPUNSCINSKI

Con la reciente visita de Jon Lee Anderson, que se le llama el heredero del periodista polaco, también Morábito se confiesa discípulo del maestro ya fallecido, Ryszard Kapuściński.  Y volvemos al tema de redactar versus escribir, y reafirma que hay muchos libros redactados, muchas novelas redactadas, pero no escritas.  Hace falta el estilo.

Morabito se marchó de Panamá sin entender a nuestro país. La ciudad capital, con apariencia neoyorquina, es impresionante dentro del perfil latinoamericano.  No comprendió la explosión inmobiliaria. Le expliqué que la infraestructura de la ciudad no soporta el crecimiento desmedido, y no entendió de dónde viene tanto dinero.  Le expliqué que no tenemos proyecto de país, y él lo llama desarraigo generalizado.  Poco pude aportarle a su comprensión, lo que necesita es volver con más tiempo y entender este pequeño istmo, que siempre acoge a sus visitantes, sobre todo si son tan distinguidos como Fabio Morábito.