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Prohibido enamorarse

Portada del libro El Mecánica del Corazón
Portada del libro El Mecánica del Corazón
El autor de Mathias Matzieu
El autor de Mathias Matzieu

Mariela Sagel
14 de Febrero de 2010, Día D del Panamá América

En un formato pequeñito y con una exquisita portada, nos llega el libro “La Mecánica del Corazón”, del autor francés Mathias Malzieu, quien ha publicado otros títulos anteriormente y ha merecido buena crítica por éste, que tiene un acento gótico y clásico.

El autor, nacido en 1974, es además cantante de uno de los grupos pop más populares de Francia, Dionysos. Su contraportada lo anuncia como un cuento para niños grandes, ya que todos hemos sufrido en algún momento (o en muchos) por cuenta de un amor. Además del libro, el autor grabó una banda sonora cuyos discos han vendido cientos de miles de copias y se apresta a filmar la película de dibujos animados que dará vida a Jack, el personaje principal y su amada Miss Acacia.

En conjunto, La Mecánica del Corazónes un relato fantástico, que demuestra las habilidades narrativas del autor, y que a la vez que usa el ingenio para crear situaciones inusuales, denuncia la marginación y burla que sufren aquellos chicos diferentes –sea por deformaciones corporales, discapacidad o por su procedencia— en su medio, en la escuela o lugar donde vive. El autor, al ser interrogado por qué había escrito la historia, contestó que porque se había enamorado. Sin embargo, la intención de la persona que crió a Jack fue ponerle un dispositivo rudimentario para, precisamente, alejarlo del amor y por ende, del sufrimiento.

La historia es narrada desde Edimburgo, la segunda ciudad de Escocia, la noche más fría del invierno de 1874, cuando una prostituta da a luz a un pequeñín que es recibido por la partera y abandonado con ella. Ese Jack tiene un corazón muy débil y la doctora le coloca uno en forma de reloj de madera, de esos que hay que darles cuerda, con la intención de que nunca sufran y para que nunca se enamoren. A medida que el pequeño Jack crece y experimenta el rechazo por su permanente tic tac, van sumándose otros personajes que tienen su carga de emotividad y de amor, precisamente del que él debería huir. Uno de esos amigos que va haciendo durante su vida es Georges Méliès, que con ese mismo nombre sirve de compañero y guía al protagonista principal, hasta el final, y quien lo rescata de su agonía al arrancarse su corazón de madera en un arrebato de amor y para demostrárselo a su amada. Méliès fue uno de los pioneros de la cinematografía, tras sus propios creadores, los hermanos Lumière. Méliès se llama a sí mismo un prestidigitador deprimido por, otra vez, fracasos de amor, pero no se da por vencido y Jack lo encuentra en París como un relojero que también es mago, muy al estilo de Robert Houdin (el ilusionista, relojero e inventor de aparatos oftalmológicos tras el cual el célebre mago Houdini eligió su apodo en homenaje a su precursor) y emprende con él una carrera desaforada hacia Granada, en Andalucía, España, detrás de su amada.

Malzieu ha escrito un cuento de 176 páginas que provoca comprar de diez en diez para regalar a nuestros seres queridos y recrea el amor, los celos, la pasión y la lealtad a y de los amigos. Se traslada tras el flechazo que recibe de Miss Acacia, una pequeñita bailarina de flamenco, muy miope, a Granada, donde transcurre la mayor parte de la historia que está llena de ternura y de recursos imaginativos que sorprenden, cuyos personajes todos tienen o viven excesos de amor. Precisamente, el amor del que a Jack le pretendían esterilizar.

El libro irrumpió en Francia a mediados del año pasado vendiendo más de 170,000 copias de una sola tirada y hoy lleva ya traducido a 14 idiomas. Además de lo seductora de la historia, la velocidad con que es llevada desde la fría y gris Edimburgo, pasando por París y luego en Andalucía, y contrario a lo que dicen los muy leídos libros de autoayuda, es un cuento que te hace evaluar el significado de la amistad, de la compasión y del amor, en todos sus sentidos.

En You Tube, ya está disponible un videoclip que escenifica la historia con marionetas y que es una verdadera preciosidad.

La biografía tolerada

GARCÍA MÁRQUEZ: UNA VIDA

Facetas, La Estrella de Panamá, 7 de Febrero de 2010

MARIELA SAGEL 

Un inglés especialista en Latinoamérica, un escritor irreverente y famoso, y una vida fascinante dan como resultado un libro fuera de serie, de esos que no se publican todos los días y que rompen records de venta. Así es Una Vida, la biografía “tolerada” (que no es lo mismo que autorizada) del autor colombiano Gabriel García Márquez, el ganador del premio Nobel de Literatura del año 1983 por su obra “Cien Años de Soledad”. El libro en español irrumpió en las librerías en octubre del año pasado y no hay periódico o revista, de autores valiosos o de los que se precian de serlo –sean connotados o no–, que no comenten esta obra.

El esfuerzo, que le tomó a Gerald Martin casi 20 años y que su autor celebra, por haberla terminado y publicado antes que uno de los dos se muriera, abarca tres partes que comprenden el país natal, Colombia (1899-1955), con su carga de guerras y ancestros; una segunda parte, cuando ya García Márquez emprende, al principio a trompicones, sus afanes por el mundo (1955-1967) y una tercera parte, titulada Hombre de Mundo: Fama y Política (1967-2005) que culmina con el homenaje tan sentido que le ofrecen al escritor en ocasión de llegar a los ochenta años, en Cartagena de Indias, donde estuvieron presentes desde sus amigos entrañables –Carlos Fuentes, Alvaro Mutis, Tomás Eloy Martínez (que acaba de morir luego de una lucha tenaz contra el cáncer) — varios ex presidentes colombianos (cinco para ser precisos), incluyendo con quienes no mantuvo relaciones cordiales, el Presidente de la Real Academia de la Lengua, los Reyes de España y Bill Clinton, entre otros. En su estructura, casi perfecta, que comprende 626 páginas, se encuentra uno verdaderas perlas literarias y una acuciosidad que pocas veces aflora en las biografías de personalidades tan arrolladoras como las de Gabito.

El resto del libro, de las mentadas 762 páginas corresponden a los árboles genealógicos de las familias García, Martínez, Máquez, Barcha e Iguarán además de un compendio de un promedio de 40 notas por capítulo de las tres partes, una extensa bibliografía y un índice alfabético prolífico. Empieza con casi siete páginas de agradecimientos a personas con las que habló el autor durante su larguísima jornada y estoy segura dejó a alguien por fuera.

Si no hubiera leído muchas referencias que ha hecho la editorial, el autor y los responsables de las presentaciones del libro en otros países, además de los muchos artículos que han sido publicados en diversas revistas, y las otras tantas biografías que hasta ahora se han publicado sobre el Gabo –las de Juan Gustavo Cobo Borda, Plinio Apuleyo Mendoza, Dasso Saldívar, Oscar Collazos, su propio hermano, Eligio García Márquez, Pedro Solera, entre muchas otras, además de la producida por él mismo, Vivir para Contarla— pensaría que ya todo se habría escrito sobre el Nobel. Pero la rigurosidad con que está hecha esta obra, el hilvanar no solamente acontecimientos imponderables de la vida diaria con acontecimientos nacionales e internacionales, hacen que uno no quiera desprenderse de su lectura. El famoso humor inglés, aquel cuya base es la ironía que abunda en el uso muy adecuado del lenguaje y de las normas sociales, pero que sin embargo puede ser muy punzante y un dechado de inteligencia, al que hay que darle más de una vuelta, aflora en cada página del libro, y tal pareciera que fuera el mismo García Márquez el que está escribiendo de la mano de Gerald Martin.

Queda muy claro que el hecho de su temprana infancia al lado de sus abuelos fue determinante para Gabriel José, toda vez que siempre sintió como ausente a su madre Luisa Santiaga y su figura filial más importante fue su abuelo, Nicolás Márquez, en quien se inspira para varias de sus obras (El Coronel no tiene quien le escriba y hasta Cien Años de Soledad). Su determinación para cultivar la escritura, su rechazo al estiramiento de los cachacos y su pésima relación con el “establishment” mediático de la capital colombiana determinan la forma como siempre ha desempeñado su atractiva celebridad, su magnetismo y fascinación por y hacia el poder.

El autor es muy estricto en relatar todas las instancias que hacen a una persona, basada en los sentimientos de amistad, amor, deseo, furia, frustración y recoge de manera muy clara los tiempos difíciles por los que pasó tanto la familia García Márquez –tanto por los devaneos amorosos como por los económicos del padre— como la pareja García Barcha, que tuvo que empeñar hasta el horno y la plancha para poder enviar el manuscrito de su obra más celebrada, Cien Años de Soledad, a Editorial Sudamericana, a ver si tenía suerte. Su posterior bonanza económica que lo lleva a donar la totalidad de un premio literario a una causa política, sus muchas propiedades y bienes materiales, como resultado de su fama y la forma en que, a pesar de todo lo acumulado, sigue preocupado y pendiente no solo de sus amigos sino de las causas que ha abrazado a través de los años, como son la formación de cineastas y más recientemente de periodistas, a través de sendas fundaciones. Los retos ante los que se enfrenta cuando se le mete una idea en la cabeza, los años que le tomó producir sus títulos más importantes y su siempre ponderada debilidad por el cine, al que se quiso dedicar antes de descubrir que la escritura le ofrecía más recursos.

Gabriel García Márquez es una forzosa referencia para la literatura hispanoamericana, nos guste o no. Su vida ha estado marcada por incidencias pocas veces reunidas en una sola persona y oportunidades nunca vistas. Ha coqueteado con todas las tendencias y comprometido con causas para algunos criticables. Ha potencializado su forma de pensar a través de sus obras y se le endilgan muchos plagiadores y otros tantos detractores. Ha sabido hacer uso de su fama y renombre –para mí fue sorprendente saber que había trabajado en agencias de publicidad— contrario a otros, como el recientemente fallecido J.D. Salinger, que vivió como un ermitaño toda su vida, o como Milán Kundera, que detesta conceder entrevistas, ser fotografiado o asistir a eventos literarios, y causa un verdadero revuelo donde decide hacer acto de presencia, siempre y cuando no sea un funeral, porque ni al de su madre asistió. De la misma forma Gabo ha sido amigo de sus amigos y defensor de sus causas a ultranza. Como en todo, el libro es mencionado hasta por los que ni siquiera lo han leído y se hacen que lo hicieron, pero lo que sí es que no pasará como una biografía más sino como el merecido compendio de Una vida, fascinante, la de Gabriel García Márquez.

Parece que fuera García Márquez el que escribiera de la mano de Martin.

Foto del Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez
Foto del Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez
El autor de la biografía, el escritor inglés Gerald Martin
El autor de la biografía, el escritor inglés Gerald Martin
Portada del libro Una Vida
Portada del libro Una Vida