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PANAMA 500 AÑOS

Por Mariela Sagel, La Estrella de Panamá, 18 de febrero de 2018

Pocos compromisos han sido tan estrictamente cumplidos como la publicación del libro “Panamá 500 años”, que se anunció a principios de agosto del año pasado, y que contiene las reproducciones de unos 300 mapas del Archivo General de Indias de Sevilla, donde eran enviados todos los informes sobre las colonias en América y Filipinas para conocimiento del Rey de España, durante los siglos XVI y XVII.  Cuando el Patronato de Panamá Viejo presentó el proyecto de libro, que estuvo amparado por un convenio entre esa organización y el director del renombrado archivo, Don Manuel Rabinia, que vino a nuestro país para la ocasión, muchos habrán pensado que con suerte para mediados del año entrante se contaría con tan preciado documento.  Pero no ha sido así.  El Patronato, alejado de presiones y agendas políticas y plazos electorales, se ha dedicado a trabajar no solo en este valioso testimonio de la fundación de la ciudad de Panamá en 1519 – cuando reemplazó a Santa María la Antigua del Darién y que en 1520 pasó a ser la capital de Castilla de Oro – sino en un programa de sensibilización y docencia en torno a ese acontecimiento, que se propone llegar a toda la población y a los visitantes de las ruinas que, con tanta dedicación y esmero, han ido rescatando de la maleza y de los pobladores de áreas aledaña por más de veinte años.

Para anunciar a la comunidad de este magnífico hito en la celebración que nos aprestamos a conmemorar, el Patronato de Panamá Viejo realizó una ceremonia que estuvo prestigiada por el Director General de Bellas Artes y Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura de España, don Luis Lafuente Batanero.  El “libro joya” está, desde entonces, esperando por ser adquirido en la Librería de Panamá Viejo.  No faltará ningún coleccionista, historiador ni panameño o extranjero que no quiera hacerse de, por lo menos, una copia de esta importante edición y de la que solamente se ha hecho un tiraje de 2,000 ejemplares. Es un volumen de 250 páginas, 10 capítulos y 300 mapas.  Es la primera vez que en un solo documento se recoge únicamente información sobre Panamá, aunque también tiene mapas de la fundación de Portobello, las fortificaciones sobre el río Chagres y toda la cartografía relacionada, además de imágenes de los uniformes y escudos de armas de la época.

La obra ha sido editada con esmero, la curaduría ha seleccionado los mapas que ilustran el libro con sumo cuidado.  Tan importante responsabilidad recayó en un equipo liderado por María Antonia Colomma Albajar. Es un libro de culto, que recrea la fundación de la más antigua de las ciudades de tierra firme y la primera fundada a orillas del Océano Pacífico.

Es de resaltar e imitar el dinamismo que le ha impreso el Patronato a la conmemoración de 500 años de la fundación de Panamá Viejo, especialmente porque se trata de una fundación sin fines de lucro, que no tiene en su directiva ninguna figura de gobierno ni recibe subsidio alguno de parte de él.  Los clubes cívicos han jugado un papel decisivo en el logro y cumplimento de las metas del Patronato, así como fundaciones privadas y empresas comerciales que apoyan su labor, que tiene como brazos ejecutores su recién inaugurado museo y una bien surtida y elegante Librería que se ha convertido en un sitio de encuentro para chicos y grandes, y allí se congregan para contagiarse de la historia, de los mitos y leyendas de piratas y corsarios, y para entender los relatos de nuestro pasado. La oferta editorial que tiene la Librería es vastísima y con casas editoriales cuyas publicaciones no se consiguen fácilmente en Panamá.

A través de este libro se hace un recorrido por el Panamá Colonial y se puede leer la correspondencia que mantenía la corona española con la gobernación de este territorio de ultramar. Se puede así mismo aprender sobre muchos de los hechos históricos que desempeñó la primera ciudad capital de nuestro territorio, que entonces era una colonia del imperio español.

Tres metas impuestas y cumplidas por los dueños de Ediciones Balboa y el Patronato de Panamá Viejo: la premiación internacional y publicación del ensayo “El legado histórico de Panamá la Vieja” que recayó en el historiador chiricano Dr. Mario Molina, la apertura de la Librería y la publicación de este libro.  Como decía Picasso, “Todo lo que puedas imaginar es real”.

LA IMPORTANCIA DE VIAJAR

Por Mariela Sagel, El Siglo, 12 de febrero de 2018

Para los que tenemos la dicha de viajar no deja de sorprendernos cómo se manejan las ciudades y sus habitantes, especialmente cuando se trata de los conductores de taxis, el trazado de las calles y algunos monumentos que nos llaman la atención.

Por ejemplo, ahora que estoy en Málaga, ciudad al sur de España que es una de las más apetecidas por los turistas, por su belleza natural y porque está frente al Mar Mediterráneo.  Málaga es parte de lo que se conoce como la Costa del Sol y su industria turística es de las que genera mayor riqueza.  Los taxistas son educados y muy versados en la historia de la ciudad y es aquí donde nos damos cuenta que estos conductores tienen un oficio para el que se capacitan, no es una alternativa para el que tiene trabajo.  Las alcaldías de los diferentes municipios nuestros deberían ponerle exámenes a los taxistas para que den una buena imagen.

Las aceras son angostas porque incentivan el uso de bicicletas y las caminatas, que además de ponernos en condiciones son poco invasivos con el medio ambiente.  No ven ninguna necesidad para hacerlas más anchas, como las que estamos soportando en Panamá.  También hay mucha naturaleza, muchos árboles y jardines.  Integran el verdor tanto a las construcciones modernas como a las del Centro Histórico.  Las playas son públicas, en perfecto estado y mantenimiento y en época de verano son un hervidero de gente que va a tomar el sol y darse un chapuzón en el Mare Nostrum.

Y la coincidencia más interesante es encontrar una venerable plaza dedicada al General Torrijos, pero no el nuestro, sino uno llamado José Maria de Torrijos e Iriarte, fusilado en 1831, combatiente en la guerra de independencia española contra la dominación napoleónica y a quien de manera póstuma la corona le concedió el título de conde.