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Lo que Varguitas no dijo

La otra cara de la moneda

Tal como alguna vez sentenció Antonio Machado, el poeta español representante de lo que se llamó la generación del 98 y epítome del modernismo en su época: Tu verdad no; la verdad / y ven conmigo a buscarla. /La tuya, guárdatela, siempre tuve la curiosidad de leer el libro “Lo que Varguitas no dijo”, cuya autora es Julia Urquidi, la primera esposa de Mario Vargas Llosa, hermana de una tía política de éste y con quien se casó cuando el escribidor (como le gusta a él llamar a todos los que considera escritores de segunda categoría) tenía 19 años y ella 29. Y justo me llegó el libro, tras una pesquisa implacable por Bolivia, de donde era oriunda la señora Urquidi,-para más precisión, de Cochabamba- gracias a los buenos oficios de la familia política de mi hija, el día que se anunció el fallecimiento de la autora, a los 84 años de edad, en Santa Cruz.

El libro en mención -editado supongo que en muy pocos ejemplares porque es difícil ubicarlo, por la Editorial Khana Cruz en La Paz, Bolivia, en 1983, y de apenas 304 páginas- es una respuesta visceral al que el autor de La Ciudad y los Perrosle dedicara, La Tía Julia y el Escribidoren 1977 y cuya dedicatoria reza “A Julia Urquidi Illanes, a quien tanto debemos yo y esta novela” cuando ya Vargas Llosa se había casado con la prima hermana y sobrina carnal de Julia Urquidi, Patricia Llosa (hija de una hermana de Julia, para mayores referencias).

El libro en sí no tiene, en mi humilde opinión, mayor valor literario que el de arrojar luces sobre los inicios del escritor peruano y las inmensas barreras que tuvo que sortear para llegar a ser primero publicado y luego conocido en el mundo literario, con todas las limitaciones económicas y los sacrificios que ello implicó. Su valiosa amistad con Jorge Edwards, Octavio Paz, Carlos Fuentes y Julio Cortázar y otros que hoy día son autores conocidísimos y todas las consecuencias que el hecho de haber “seducido” a su sobrino y casarlo le trajo a la señora Urquidi, especialmente de parte de la familia Vargas.

La lectura del libro es entretenida pero desordenada, se nota que no hubo la intervención de un editor en el proceso, puesto que se lee como quien escucha una cháchara interminable. Hay mucha amargura y saña en todo lo que dice la señora Urquidi y es de entender: ella fue el apoyo del novel escritor y tuvo que hacer ingentes sacrificios para que saliera adelante, y tal como ella lo explica, él le comunicó -mediante una carta- que la dejaba por su sobrina.

El libro destila despecho y relata la época en la que ambos vivieron, primero en París y después en Madrid; ahonda en las permanentes crisis que tuvo esa relación de pareja y la acogida que le dieron a las sobrinas de Julia, Wandita y Patricia, y el profundo dolor que les causó primero la pérdida en un accidente de aviación de Wandita y luego la “traición” de Patricia. Sin embargo, sí rezuma en apoyo hacia los inicios de un escritor que hoy es admirado y venerado por muchos y los inmensos esfuerzos que tuvo que hacer “la tía Julia” para que un descorazonado Vargas Llosa no desistiera de perseguir la fama que finalmente le llegó, y con creces. Es probable que sin el apoyo de su primera esposa, sin su permanente compañía y entusiasmo y el amor que ella le profesó, Varguitas no hubiera dejado de ser un escribidor y no se hubiera convertido en escritor.

Julia Urquidi se tomó el trabajo de publicar las cartas que Vargas Llosa le escribió y en las que lo muestra egoísta, mezquino y hasta cruel, y lo desnuda ante sus lectores y seguidores. La señora Urquidi, después de esa durísima ruptura, volvió a casarse y vivió un tiempo en la capital estadounidense y según entiendo, se divorció por tercera vez, terminando sus días en su patria natal. Se le recuerda como una mujer muy culta y muy bien relacionada en la estrecha sociedad boliviana.

La vida de la tía Julia repite el patrón de muchas mujeres que fueron soporte y baluarte de sus compañeros en sus inicios y después, como si fueran desechables, las cambiaron por otra. Algunas veces le reconocen ese apoyo que les permitió llegar a ser lo que son, o a publicar lo que tenían en ciernes. En la mayoría de los casos, prevalece la mezquindad. Y es doloroso que no se le reconozcan los sacrificios que hizo. Espero que la tía Julia haya muerto con la tranquilidad de sentirse, en cierta forma, resarcida por todos sus esfuerzos.

Prohibido enamorarse

Portada del libro El Mecánica del Corazón
Portada del libro El Mecánica del Corazón
El autor de Mathias Matzieu
El autor de Mathias Matzieu

Mariela Sagel
14 de Febrero de 2010, Día D del Panamá América

En un formato pequeñito y con una exquisita portada, nos llega el libro “La Mecánica del Corazón”, del autor francés Mathias Malzieu, quien ha publicado otros títulos anteriormente y ha merecido buena crítica por éste, que tiene un acento gótico y clásico.

El autor, nacido en 1974, es además cantante de uno de los grupos pop más populares de Francia, Dionysos. Su contraportada lo anuncia como un cuento para niños grandes, ya que todos hemos sufrido en algún momento (o en muchos) por cuenta de un amor. Además del libro, el autor grabó una banda sonora cuyos discos han vendido cientos de miles de copias y se apresta a filmar la película de dibujos animados que dará vida a Jack, el personaje principal y su amada Miss Acacia.

En conjunto, La Mecánica del Corazónes un relato fantástico, que demuestra las habilidades narrativas del autor, y que a la vez que usa el ingenio para crear situaciones inusuales, denuncia la marginación y burla que sufren aquellos chicos diferentes –sea por deformaciones corporales, discapacidad o por su procedencia— en su medio, en la escuela o lugar donde vive. El autor, al ser interrogado por qué había escrito la historia, contestó que porque se había enamorado. Sin embargo, la intención de la persona que crió a Jack fue ponerle un dispositivo rudimentario para, precisamente, alejarlo del amor y por ende, del sufrimiento.

La historia es narrada desde Edimburgo, la segunda ciudad de Escocia, la noche más fría del invierno de 1874, cuando una prostituta da a luz a un pequeñín que es recibido por la partera y abandonado con ella. Ese Jack tiene un corazón muy débil y la doctora le coloca uno en forma de reloj de madera, de esos que hay que darles cuerda, con la intención de que nunca sufran y para que nunca se enamoren. A medida que el pequeño Jack crece y experimenta el rechazo por su permanente tic tac, van sumándose otros personajes que tienen su carga de emotividad y de amor, precisamente del que él debería huir. Uno de esos amigos que va haciendo durante su vida es Georges Méliès, que con ese mismo nombre sirve de compañero y guía al protagonista principal, hasta el final, y quien lo rescata de su agonía al arrancarse su corazón de madera en un arrebato de amor y para demostrárselo a su amada. Méliès fue uno de los pioneros de la cinematografía, tras sus propios creadores, los hermanos Lumière. Méliès se llama a sí mismo un prestidigitador deprimido por, otra vez, fracasos de amor, pero no se da por vencido y Jack lo encuentra en París como un relojero que también es mago, muy al estilo de Robert Houdin (el ilusionista, relojero e inventor de aparatos oftalmológicos tras el cual el célebre mago Houdini eligió su apodo en homenaje a su precursor) y emprende con él una carrera desaforada hacia Granada, en Andalucía, España, detrás de su amada.

Malzieu ha escrito un cuento de 176 páginas que provoca comprar de diez en diez para regalar a nuestros seres queridos y recrea el amor, los celos, la pasión y la lealtad a y de los amigos. Se traslada tras el flechazo que recibe de Miss Acacia, una pequeñita bailarina de flamenco, muy miope, a Granada, donde transcurre la mayor parte de la historia que está llena de ternura y de recursos imaginativos que sorprenden, cuyos personajes todos tienen o viven excesos de amor. Precisamente, el amor del que a Jack le pretendían esterilizar.

El libro irrumpió en Francia a mediados del año pasado vendiendo más de 170,000 copias de una sola tirada y hoy lleva ya traducido a 14 idiomas. Además de lo seductora de la historia, la velocidad con que es llevada desde la fría y gris Edimburgo, pasando por París y luego en Andalucía, y contrario a lo que dicen los muy leídos libros de autoayuda, es un cuento que te hace evaluar el significado de la amistad, de la compasión y del amor, en todos sus sentidos.

En You Tube, ya está disponible un videoclip que escenifica la historia con marionetas y que es una verdadera preciosidad.