Por el Canal

MARIELA SAGEL 

marielasagel@gmail.com

El Siglo, 3 de octubre de 2011

Alguna vez le escuché decir a mi buen amigo Fernando Aramburú Porras que los tres pilares sobre los que se sostiene Panamá, y con los cuales no podemos jugar son: el Canal, el dólar y la democracia. En los últimos años hemos visto preocupantes indicios de violentar la democracia, y siempre estaremos en primera fila para defenderla. El dólar es muy difícil que esté amenazado (por lo menos hasta ahora a ningún político se le ha ocurrido proponer una ley para adoptar una nueva moneda que lo reemplace). Nos queda velar por la integridad del Canal de Panamá.

El otro año, en agosto, tenemos por ley que escoger un nuevo administrador para el Canal, ya que el Ing. Alberto Alemán Zubieta culmina sus dos periodos al frente de esta portentosa obra mundial. Bajo su administración, el Canal pasó por entero a manos panameñas y ha demostrado, con su liderazgo, que los panameños lo podemos manejar mejor que los gringos. En un gesto que lo enaltece y que refuerza la estatura moral que tiene este profesional de la ingeniería –a quienes algunos de sus detractores le han apodado ‘El Emperador’– el Ing. Alemán no aceptó la sugerencia que le hicieron, de cambiar la ley orgánica que rige el Canal (que data de 1997 y nunca ha sido modificada) para que él pudiera optar por un tercer período. El argumento esgrimido era que, habiendo iniciado la ampliación, debía culminar la misma. Su negativa fue de una lógica tan simple, como lo es el sentido común (que es el menos común de los sentidos): que si se cambiaba la ley para que él se quedara, se podría cambiar para otras cosas.

Pero precisamente esa muestra de integridad y de verdadero desprendimiento que demostró ‘El Emperador’, nos abre ahora interrogantes sobre cómo se va a realizar el proceso de selección del nuevo/a administrador/a del Canal, cuándo se inicia y quiénes son los candidatos. Diez meses no es mucho tiempo para hacer una verdadera auscultación sobre en quién recaerá semejante responsabilidad. No dudo de que dentro de la misma Autoridad del Canal haya profesionales que tengan todas las credenciales para suceder a Alemán, pero quisiéramos saber quiénes están en la carrera. La Junta Directiva del Canal es la que al final va a tomar la decisión, y esperamos que la misma, conformada por designados de los tres últimos presidentes, sepa elevarse por encima de las presiones políticas y hacer la mejor selección.

Mujeres valiosas

MARIELA SAGEL

marielasagel@gmail.com

La Estrella de Panamá, 2 de octubre de 2011

En el Museo de Arte Contemporáneo, el primer inmueble que ocupó una institución de las artes en las áreas revertidas (un antiguo templo masónico en Ancón) fue presentado el libro Mujeres en las Artes en Panamá en el siglo XX, que fue compilado por la Dra. Mónica Kupfer, quien también fue la primera curadora de esa entidad cuando se mudó de la avenida Perú (antiguo Panarte) en 1983, y se constituyó en Museo.

Mónica tiene en su haber valiosas publicaciones sobre historia del arte, que es su especialidad, y ha sido constante en su deambular por estos senderos, muchas veces incomprendidos y otras veces vistos como destinados a una élite. El libro destaca la participación de mujeres panameñas y extranjeras en las artes plásticas, en la danza, fotografía y cine (aún incipiente), literatura, música y teatro en nuestro patio. Gracias al valioso apoyo que al final, para que se hiciera realidad el anhelado proyecto, le dio el Instituto Nacional de Cultura y el Comité de Cultura del Despacho de la Primera Dama, que preside Adriana Lewis de Vallarino, quien también fue presidenta de la Junta Directiva del Museo, el volumen de lujo vio cristalizada su publicación. También recibió el apoyo del Convenio Andrés Bello, el Banco Nacional de Panamá, la Fundación José Llopis y la Fundación Eduardo Morgan y en sus inicios, del Banco Interamericano de Desarrollo, que puso el capital semilla para poder iniciar la investigación. La Prof. Yolanda Crespo publicó el jueves 29 pasado un enjundioso recuento del libro.

Leyendo el prólogo y agradecimientos, se presenta la historia del arte de Panamá en el siglo XX, desde el punto de vista de la creatividad femenina en los campos señalados. Las mujeres han participado en todos los campos de la cultura y sus nombres aparecen en los libros y artículos publicados, pero en número limitado o con menos detalle que los hombres, con la notable excepción de la danza. Es por esta razón que la Dra. Kupfer se motiva a emprender este monumental proyecto de crear, editar y publicar una historia de las mujeres en las artes en Panamá.

Como casi todas las que tuvimos la dicha de ser sus alumnas, Mónica contó con el respaldo y la guía de la Dra. Angela de Picardi, nuestra magnífica profesora de Historia del Arte en las Esclavas, que aún hoy día nos sigue la pista a las que fuimos sus alumnas y de alguna manera contribuimos a enaltecer ese bagaje que ella nos supo imprimir cuando era una estricta docente de una juventud rebelde, que le tocó vivir los sucesos mundiales de 1968. Aunque privilegiadas —y aisladas, por estar en un medio muy cerrado—, tuvimos nuestras expresiones de rebeldía. Hoy día, Angela es nuestra amiga, nuestra conductora, esa voz que nos dice, a cada una de la pléyade de talentos que le tocó formar, que estamos por el camino correcto y, sobre todo, señala cuáles críticas que nos hagan son a todas luces, injustas. Nos anima a seguir. La Dra. Picardi, aunque no es panameña, es más conocedora de nuestro valor cultural e histórico que muchos de nosotros y, afortunadamente, en los últimos años hemos podido contar con su orientación, siempre en la búsqueda de la excelencia y de la justicia con que se juzgan las manifestaciones culturales.

Este libro está bellamente ilustrado y entiendo que el proceso de selección de las fotografías, tanto históricas como actuales, fue uno de los más cuidados. Ojalá que se haga una edición más económica para que la mayoría de la población tenga acceso a tan vastos conocimientos que allí se vierten y sea de obligatoria consulta en las escuelas.