Habemus vacuna

El hecho suscitó un revuelo inusual porque después de 10 meses de crisis sanitaria representa la esperanza

Por Mariela Sagel, El Siglo de Panamá, 25 de enero de 2021

La semana pasada llegó a Panamá el primer lote de vacunas de la firma Pfizer, la misma que se ha visto desbordada de pedidos en todo el mundo y que con algunos países no ha podido cumplir.

El hecho suscitó un revuelo inusual porque después de 10 meses de crisis sanitaria representa la esperanza en que pronto volveremos a encontrar a nuestros familiares, amigos, a abrazarnos y a la vida semi normal que desde ahora marcará nuestro devenir diario.

El presidente de la República se hizo presente en la llegada del primer lote y esto ha causado las críticas más airadas de la población que, a lo mejor porque no tiene otra cosa que hacer que estar en las redes comentando sobre todo, hicieron un alboroto acusándolo de un espectáculo mediático el estar allí en el arribo del primer lote de las vacunas.

No nos acordamos de que, en 2008, una joven cantante de apenas 17 años ganó el concurso “Latin American Idol” y que el gobierno de turno dio el día feriado para que la población entera fuera a recibirla, como si hubiera ganado un premio Nobel.

Tampoco nos acordamos de que, en 2017, por un gol que metió el equipo de Panamá en el Mundial de Rusia contra Costa Rica, el gobierno de Varela dio libre el 11 de octubre (la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, -un arnulfista dando ese día libre-) por el desborde y desafuero que hubo de parte de la población panameña por la “hazaña” del equipo panameño, después de dejar la ciudad en un estado verdaderamente deplorable.

 No le veo fundamento a las críticas que le hacen al presidente por estar presente en la llegada de la vacuna como el soldado que ha estado al frente de esta guerra era su deber estar recibiendo la primera bandera blanca que se le extendía al país. Es su deber y sobre sus hombros descansan las esperanzas de todos.