Artículos publicados en 2019 Corrupción Opinión Panamá Panama Papers Publicado en El Siglo

LA LAVANDERÍA

Por Mariela Sagel, 21 de octubre de 2019, El Siglo de Panamá

     La tan esperada película de la plataforma digital Netflix, La Lavandería, basada en los sonados “Panama Papers” dejó a más de uno con la sonrisa congelada.  Los responsables o, mejor dicho, causantes de ese escándalo, que se dio a conocer en abril de 2016, los abogados Jurgen Mossack y Ramón Fonseca, se adelantaron al estreno y fueron dos días antes a una corte estadounidense a poner una demanda contra el gigante productor y emisor por 10 mil millones de dólares.

     El 18 de octubre llegó y muchos fuimos los que esperábamos que, con un elenco como el que contaba, con Merryl Streep y Antonio Banderas, entre otros, nos fuera a sorprender.  Nada de eso pasó.  Es una película que no escatima en escenarios, con varias historias que te indican en qué pueden quedar unas compañías “offshore”, que eran las que formaban los ahora famosos abogados, empresas cascarones que un buen día podían dejar sin nada al que creía ser su beneficiario.  Los casos que escogieron para explicar cómo puede hacerse eso posible no pueden ser más dramáticos y hasta dolorosos, pero, aun así, el filme es aburrido y sonso.

     Lo que sí se salva es la imagen deplorable que personifican los tristemente célebres abogados, llevados al ridículo en escenarios que los retratan de cuerpo entero, con su avaricia y maldad, además de poca moral.  No deja de ser muy cómico que cuando ponen escenas de Panamá, resaltan el desastroso estado de las calles, en que por esquivar un hueco se cae en otro y, lo más risible, lo declarado ante la fiscalía en febrero de 1918 por el señor Fonseca, que le cayera un rayo si el presidente (hoy ex) Varela no había recibido sobornos de Odebrecht.  No se les escapó ni un detalle al guionista y al productor. 

     Lo que definitivamente deben saber los señores Mossack y Fonseca es que mientras más tratan de que algo no se vea, poniendo demandas, es cuando más se ve, aunque el producto, como es éste el caso, sea malo.  Fueron muy buenos los actores para tan deplorables personajes.