Decisiones “token”

Domingo 13 de diciembre de 2015 

‘… gozamos de una justicia ‘token ‘, como para que nos entretengamos con la condena (del) … que dirigió la policía… y sobreseen a los que (amasaban) el PAN’

Mariela Sagel
marielasagel@gmail.com


La palabra ‘token ‘ no es de uso común entre nosotros, pero es ampliamente conocida, en su estricto sentido, en numismática; pues, los « token coins » o simplemente « tokens », son objetos similares a las monedas, que se usan en lugar de éstas, sin serlo. En algunos metros o transportes subterráneos se usaban cuando no había el expendio de tarjetas con bandas que contenían códigos de barra. Al simular ser monedas, estaban siendo utilizadas como tales.

Algo así pasa en nuestro entorno, donde gozamos de una justicia ‘token ‘, como para que nos entretengamos con la condena de la que fue objeto el que dirigió la policía —solo por posesión de armas ni una mención a los pinchazos que ilegalmente cometió— y sobreseen a los que estaban amasando el PAN, pero ordenan la detención y llaman a juicio a otros que también estaban en ese oficio. El ex ministro de Obras Públicas no tendría mayor oficio en lo del PAN, pero debería ser indagado por la afrenta que nos causó a todos los panameños al construir la Cinta Costera III por donde lo hizo, cuando pudo hacerse un túnel, que era menos costoso. Independientemente de en lo que hayan estado involucrados los demás sobreseídos, tal parece que las acusaciones fueron una serie de chambonadas, como las que suelen hacer los abogados para que no se admitan los recursos al final del camino.

La compra de comida deshidratada y su posterior entrega a la población infantil más necesitada es un crimen de ‘lesa humanidad ‘ y como tal debería ser tratada y condenados todos los que estuvieron involucrados en ella, tanto los que la degustaron como los que promovieron su compra y distribución, sean amigos de los que ostentan hoy el poder, como si no lo son.

Con estas decisiones siento que nos dan un ‘token ‘ para que no sigamos indagando cómo se están haciendo las cosas, o como dije, entretenernos o callarnos, pero debemos seguir alertas. Celebro, sin conocerlos, la designación de los nuevos magistrados y sobre todo que se respetó el trabajo que hicieron las personas encargadas de revisar los finalistas, y que no prevaleció el peso de intereses abyectos que lo que harían sería desprestigiar aún más esa corporación de justicia. Ahora debemos insistir en que se hagan correctamente las cosas para que al magistrado presidente se le vayan develando todas las acusaciones que tiene a su haber.

Volviendo a los ‘token ‘, en los años setenta se habló, y mucho, de las ‘token women ‘ que no eran otras que las mujeres como grupo minoritario numéricamente en entornos laborales liderados por hombres. Estas mujeres tuvieron que enfrentarse a un mercado masculinizado con su etiqueta de ‘mujer ‘, o mejor dicho, trabajadoras de segunda. Gracias a su lucha contra la etiqueta social, las mujeres consiguieron cuotas de igualdad hasta ese momento nunca vistas. Cuotas de igualdad que, casi cincuenta años después, siguen sin atravesar las barreras de la igualdad.

No viene al caso hablar en este espacio de feminismo y menos de feminismo hereje, como definía Mayra Santos-Febres, la escritora puertorriqueña recientemente. En su momento explicaré qué es lo que significa, para deleite de muchos. Nos concierne ahora preguntarnos si las decisiones que se están tomando en materia de justicia, por no hablar de las desacertadas de la Alcaldía y algunos ministerios, son una cortina de humo o un ‘token ‘ que nos dan, igual que un ‘martinelli ‘ (que por ahora sirve, solo aquí), para que nos distraigamos y pensemos lo bien que lo están haciendo.

Los indicadores económicos marcan un crecimiento por el 6 % en Panamá, que es la envidia de cualquier país, y nosotros nos quejamos. Un consejo, si queremos tren ligero a Chiriquí, mejor es que vayan diseñándolo y haciendo los estudios de factibilidad y ambientales, porque puede que pasen 2 o 3 administraciones para que lo podamos usar. El Metro de Panamá tuvo que pasar por 3 para arrancar. Y no lo concibió el prófugo declarado en rebeldía.

Momento de exigir

Lunes 7 de diciembre de 2015

Debemos exigir que la Alcaldía muestre cuántos turistas llegaron para el mentado desfile, si valió la pena la inversión

Hace una semana se celebró la importada fiesta del Black Friday , que –según me dicen– no reportó las ventas esperadas ni los visitantes anhelados para que se vaciaran los artículos en las tiendas y siguiera el consumismo que nos está matando.

Ayer se celebró el mentado desfile de Disney, que llevó adelante el alcalde de la ciudad capital –y supuesto aspirante a la silla presidencial– a un costo ofensivo para las necesidades acuciantes que tiene esta urbe, donde la basura, las aceras inexistentes, la falta de servicios óptimos afecta hasta a los mejores barrios que aquí existen.

Leí del talentoso Aaron Zebede la opinión que tenía sobre los ‘Momentos mágicos’ de Blandón y con justificada razón reclamaba que con ese dinero bien se puede construir un teatro municipal, que no solo un por uno, sino muchos años puede ofrecer espectáculos no solo en Navidad, sino durante todo el año, y ponía como ejemplos los teatros municipales de ciudades como Cali, Buenos Aires, Santiago y Lima.

Esto cobra mayor relevancia ahora que el Teatro Nacional está cerrado y sin que sepamos si algún día lo abrirán y si seguirá siendo el magnífico recinto construido a inicios del siglo XX.

Debemos exigir que la Alcaldía muestre cuántos turistas llegaron para el mentado desfile, si valió la pena la inversión –por no decir el derroche y despilfarro– y rinda cuentas como debe. Es tan patético que sea la misma persona que impulsó en su momento la ley de cultura la que ahora organice e impulse este extranjerizante y ridículo espectáculo.

Eso demuestra que lo que quería desde la Asamblea era ganar votos para su siguiente elección, esta vez para administrar la ciudad en la que vivimos. También debemos exigir que si se va a hacer cargo de la basura, implemente un programa de reciclaje que incluya multas fuertes para aquel que no recicla y bote desperdicios en la calle, a ver si algún día salimos de ser un chiquero en la ciudad de Panamá.