Opinión Publicado en La Estrella de Panamá

Un país, dos sistemas

MARIELA SAGEL

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La Estrella de Panamá, 21 de octubre de 2012 

Hong Kong, China—Continuando con las crónicas chinas, las que pueden leerse en sus aspectos culturales más relevantes en la sección Facetas de este diario, después de Beijing, estuvimos en Xian y en Shanghai. Si bien no perdimos ni un minuto en ascender la Muralla China —hasta donde nos lo permitió el cuerpo— famosa por su extensión y circunvalación, así mismo recorrimos el Palacio de Verano, con sus impresionantes jardines y el barco de mármol y un puente que tiene 540 leones.

La Plaza Tiananmen con sus impresionantes edificaciones y el mausoleo de Mao Zedong, es la antesala de la Ciudad Prohibida, ese conjunto de viviendas y palacios que la Unesco señala como el más grande complejo de estructuras de madera preservada en todo el mundo. Tanta historia nos apabulló para recibirla de un solo tajo, aunque muchos no han estado exentos a la cultura china, esa que está presente en nuestras vidas como panameños desde que empezaron a llegar los chinos al istmo. Hoy día se dice que más de 10% de nuestra población tiene antepasados de esa raza.

Xian saltó a la fama por el descubrimiento reciente de sus guerreros de Terracota, un ejército de ensueño, que fue descubierto apenas en 1974 y sus estructuras preservadas que así los destacan, gracias a la voluntad del gobierno chino, que solamente cinco años después, para la celebración del trigésimo aniversario de la Revolución China, el museo fue abierto al público. Esta exhibición de guerreros y caballos además de carrozas, in situ, ocupa un área de 20 hectáreas, dentro de construcciones modernas que hacen uso de las más modernas técnicas museológicas y está construido sobre las fosas del ejército encontrado. Algunas versiones de estos guerreros han viajado a otros sitios de exhibición del mundo y son emblemáticos no solo del país sino de la ciudad.

Shanghai es otra cosa, una sutil mezcla de Manhattan y Paris, con rascacielos y alegorías a la modernidad, con más de 6 millones de automóviles y 12 líneas de metro. Allí se afinca el centro financiero de China y la dinámica es totalmente capitalista de avanzada. Crece a un ritmo de 8.2%. Compañías de seguros y bancos de todas partes del mundo tienen sus sedes en esa ciudad.

Nos comentaba el director de la Asociación de Amistad del Pueblo Chino con el extranjero, que ahora están volviendo la vista a los intercambios en la educación, teniendo más de 100 universidades con sede allí y sub sedes de famosos centros educativos de todo el mundo, donde la enseñanza no es necesariamente en chino y quieren enfatizar en las carreras técnicas, dado que es imperante que se brinde oportunidad a esa capa de la población que por una u otra razón no accede a cursar estudios superiores. Como todo lo que hemos encontrado en este viaje, siempre se vuelve a lo esencial y fundamental: la educación y la cultura.

Hong Kong, la última parada, es una región administrativa especial de la República de China y apenas fue devuelta por el Imperio inglés (era su colonia) el 1º. de julio de 1997. También corrió la misma suerte su vecina Macao, que era colonia portuguesa, y ambas ostentan un sitial en la dinámica económica mundial.

El principal impulsor e ideólogo de este concepto novedoso de un país, dos sistemas, fue Deng Xiaoping, que en su momento fue tildado de reformista, pero que a la muerte de Mao le sucedió al mando del gobierno. Pretendía que se aplicara este modelo a la reunificación con Taiwán, con la complejidad de mantener un sistema capitalista bajo una ideología oficial comunista. Muy importante es destacar que las dos regiones, Hong Kong y la República Popular China tienen un sistema administrativo y judicial independiente y su propio sistema de aduanas y migración.